SARLAFT y seguridad de la información

SARLAFT y seguridad de la información

DIEGO BETANCOUR CONSULTORES · OCTUBRE 2026

El riesgo que el sector solidario no puede ignorar

Por Diego Betancour Consultores | 21 de octubre de 2026

Una cooperativa puede tener su manual SARLAFT actualizado, su matriz de riesgos aprobada y un sistema de alertas en funcionamiento. Pero hay una pregunta que rara vez se lleva a la mesa del consejo de administración: ¿qué sucede si la información utilizada para tomar decisiones de cumplimiento está incompleta, alterada o no está disponible cuando se necesita?

La prevención del lavado de activos y de la financiación del terrorismo (LA/FT) depende, cada vez más, de procesos digitales: formularios de vinculación, bases de datos de asociados, consultas, registros de operaciones, integraciones entre plataformas y herramientas de monitoreo.

Por eso, la seguridad de la información dejó de ser un asunto exclusivo del área de sistemas. También interesa al oficial de cumplimiento, a la gerencia y a los órganos de administración.

ANÁLISIS DE RIESGOS

¿Qué relación existe entre riesgo operativo, seguridad de la información y SARLAFT?

La relación es directa, pero los conceptos no deben confundirse. El riesgo operativo comprende las posibles pérdidas o daños derivados de fallas en procesos, personas, tecnología, infraestructura o acontecimientos externos.

La seguridad de la información busca proteger tres atributos: confidencialidad, integridad y disponibilidad.

El SARLAFT necesita datos y controles confiables para identificar, evaluar, controlar y monitorear el riesgo de LA/FT.

Un incidente informático puede afectar simultáneamente estos ámbitos.

Por ejemplo, si alguien modifica sin autorización el perfil económico de un asociado, hay una falla de seguridad; si el hecho nace de un acceso inadecuado o un proceso defectuoso, existe una exposición operativa; y si la modificación impide reconocer operaciones inusuales, también puede deteriorarse la efectividad del SARLAFT.

Esto no significa que todo ciberataque sea lavado de activos. Significa que la organización debe determinar cuándo un incidente tecnológico puede facilitar, ocultar o impedir detectar operaciones relacionadas con LA/FT.

RIESGOS TECNOLÓGICOS

Situaciones que pueden debilitar el SARLAFT

1. Suplantación de identidad en la vinculación digital

Un formulario puede estar completo y, aun así, contener información presentada por alguien que utiliza la identidad de un tercero.

La digitalización exige revisar cómo se valida la identidad y qué evidencias quedan de esa verificación.

Con el uso de imágenes, documentos y voces manipulados mediante inteligencia artificial, esta revisión cobra todavía más importancia.


2. Cambios no autorizados en los datos del asociado

Si es posible modificar ingresos, actividad económica, cuentas o información del beneficiario sin una autorización adecuada ni un historial de cambios, el monitoreo puede basarse en perfiles que no reflejan la realidad.


3. Alertas desactivadas o parámetros modificados

Una herramienta de monitoreo puede estar encendida y, al mismo tiempo, dejar de identificar situaciones relevantes porque alguien cambió una regla o excluyó operaciones.

El control debe abarcar tanto las alertas generadas como la autorización y trazabilidad de sus parámetros.


4. Operaciones que no llegan desde el sistema contable o transaccional

Muchas entidades utilizan un software para gestionar ahorros, aportes y cartera, y otro para el análisis SARLAFT.

Si una integración transmite solamente parte de los movimientos, los resultados del monitoreo pueden parecer normales, aunque la información examinada sea incompleta.

La UIAF, en su análisis de tipologías publicado en agosto de 2026
identifica la creciente relevancia de plataformas digitales y canales financieros no convencionales en determinados esquemas LA/FT, lo que refuerza la necesidad de analizar los riesgos de cada canal.

GOBIERNO Y CUMPLIMIENTO

Una pregunta para el órgano permanente de administración y la gerencia

Durante años, buena parte del esfuerzo institucional se ha concentrado en elaborar documentos, actualizar matrices y cumplir cronogramas.

Es una labor necesaria, pero hoy hace falta sumar una verificación adicional:

¿Podemos demostrar que el SARLAFT trabaja con información íntegra, completa y disponible, y que sus alertas se ejecutan conforme a los controles aprobados?

La respuesta requiere coordinación entre cumplimiento, tecnología, gerencia y órganos de administración.

Un sistema de prevención efectivo no es solo el que tiene buenas reglas: también es el que puede demostrar que esas reglas se aplican sobre información confiable.

FORMACIÓN PARA EL SECTOR SOLIDARIO

VIII Encuentro de Oficiales de Cumplimiento

SARLAFT en la práctica

El 23 de octubre de 2026, Diego Betancour Consultores realizará el VIII Encuentro de Oficiales de Cumplimiento para el Sector Solidario, en modalidad virtual.

Será un espacio para trabajar casos, criterios de análisis, señales de alerta, debida diligencia y uso responsable de inteligencia artificial aplicada al SARLAFT.

Decreto 1416 de 2026: una oportunidad extraordinaria para las cooperativas con actividad financiera

Circular 102 de 2026: Análisis y Guía Práctica

Circular 102 de 2026: Análisis y Guía Práctica

El desastre nacional declarado mediante el Decreto 1171 del 11 de agosto de 2026 plantea un reto para las cooperativas, fondos de empleados y demás organizaciones solidarias: apoyar a los asociados afectados sin comprometer la estabilidad financiera y operativa de la entidad.

La Circular Externa 102 de 2026 exige tomar medidas que van mucho más allá de modificar créditos. La afectación puede reflejarse en la capacidad de pago de los asociados, los recaudos por libranza, los retiros de ahorros, la liquidez y la continuidad de los servicios.

Por eso, la respuesta debe gestionarse desde varios frentes:

  • SARC: identificar la cartera de los afectados y hacer seguimiento a su capacidad de pago.
  • SARL: medir el efecto de menores recaudos, mayores retiros y posibles nuevos desembolsos.
  • SARO: evaluar afectaciones en oficinas, empleados, tecnología, comunicaciones y proveedores.

Primero, identificar a los afectados

La entidad debe comenzar por construir un inventario de asociados y deudores afectados.

No basta con saber quién vive en una zona afectada. Es necesario conocer el impacto real: daños materiales, pérdida o reducción de ingresos, afectación del empleador, dificultades con la libranza, desplazamiento o necesidad de utilizar ahorros y aportes para enfrentar la emergencia.

Con esta información podrá establecerse cuántas personas están afectadas, cuánto representan dentro de la cartera y qué impacto pueden generar sobre la liquidez.

Los riesgos pueden cambiar rápidamente

Un asociado que venía pagando normalmente puede presentar dificultades como consecuencia directa del desastre. Por eso es recomendable crear una cohorte especial de seguimiento para identificar oportunamente cambios en el comportamiento de la cartera.

Al mismo tiempo, pueden presentarse menores recaudos y mayores retiros de ahorros. Incluso algunas empresas pagadoras podrían retrasar las libranzas.

La entidad debe analizar estos efectos antes de definir alivios o nuevas líneas de crédito.

De la solidaridad a la gestión

La Circular 102 no debe manejarse únicamente como un asunto de cartera. Debe llevarse al cuadro de gestión, con responsables, fechas, indicadores y evidencias. La pregunta no es solamente: ¿Cómo podemos ayudar? También debemos preguntarnos: ¿Quién realmente necesita la ayuda? ¿Qué podemos ofrecer responsablemente? ¿Qué impacto tendrá sobre la organización? ¿Cómo vamos a hacer seguimiento?

La solidaridad es parte de la esencia del sector. Gestionarla adecuadamente permite ayudar al asociado y, al mismo tiempo, proteger la sostenibilidad de la organización.

y tu endidad ya hizo este diagnostico?

☐ Se definió la aplicabilidad de la Circular 102.

☐ Se identificaron y registraron los afectados.

☐ Se aprobó el reglamento para reconocimiento y modificación de créditos.

☐ Se habilitaron canales de solicitud y atención.

☐ Se creó la cohorte de seguimiento de cartera.

☐ Se evaluó el impacto sobre la liquidez.

☐ Se revisó la continuidad operativa y los canales alternos.

☐ Se verificaron los procesos ejecutivos potencialmente elegibles.

☐ Se mantuvieron los controles SARLAFT.

☐ Se validó el calendario de reportes y se conservaron los radicados.

☐ Se presentó seguimiento a los órganos de administración y control.

Descarla la guia práctica

Planeación estratégica: ¿cómo queremos ver nuestra organización en 2030?

Planeación estratégica: ¿cómo queremos ver nuestra organización en 2030?

Planeación estratégica · Rumbo al 2030

¿Cómo queremos ver nuestra organización en 2030?

Amigos del sector solidario: lo que nos trajo hasta aquí no es necesariamente lo que garantizará nuestro futuro. Por eso la planeación estratégica empieza por una pregunta —y por un buen diagnóstico.

2030

Un plan debe comenzar por un diagnóstico: saber dónde estamos y de dónde venimos. A partir de ese análisis debemos revisar las expectativas, necesidades, capacidades y potencialidades de nuestra base social y de la propia organización. Con esa realidad podremos construir una nueva visión, reafirmar la que ya tenemos o actualizarla.

Hoy deberíamos estar pensando en el año 2030. ¿Cómo queremos que la organización sea percibida, vista y evaluada? Esa visión no puede construirse de manera aislada por un gerente o un pequeño equipo: requiere la participación de quienes lideran la organización.

Delegados Consejo de administración Junta directiva Comité de control social Comités de riesgos, crédito y bienestar Líderes de procesos Colaboradores Gerencia

El punto de partida

Se necesita una construcción colectiva de la visión. Todos necesitamos saber hacia dónde va la organización.

El bienestar del asociado es nuestra razón de ser

La misión de las organizaciones de economía solidaria está contenida, en buena parte, en su objeto social: contribuir al bienestar y a la calidad de vida integral del asociado, de su familia, de la comunidad y de nuestros colaboradores. Esa misión se desarrolla mediante productos, servicios y actividades concretas.

Por eso conviene revisar el portafolio actual y preguntarnos si lo que ofrecemos es realmente lo que el asociado de hoy requiere, demanda o espera. Si nuestros servicios no responden a sus expectativas, el asociado potencial no encontrará motivos para ingresar y el actual tampoco encontrará razones para permanecer.

La planeación estratégica debe ayudarnos a mirar no solo cuál es nuestro asociado de hoy, sino cuál será el del futuro:

¿Qué van a demandar los asociados en los próximos años?
¿Cómo querrán relacionarse con la organización?
¿Qué productos, servicios y canales van a necesitar?
¿Cómo queremos que nos evalúen en 2030?

Las expectativas y las formas de ver la vida están cambiando. La organización del futuro no se comienza a construir dentro de diez años: tenemos que empezar a prepararla desde ahora.

Tecnología sin perder la calidez humana

Muchas organizaciones todavía se apoyan en procesos manuales y posiblemente están dejando de aprovechar herramientas que han evolucionado rápidamente. La inteligencia artificial, la virtualidad, la automatización y la gestión documental permiten tener presencia los siete días de la semana, las 24 horas del día, llegar a distintos lugares del territorio y atender de forma simultánea más operaciones y solicitudes.

En eso debemos invertir: en conocer estas herramientas, entender cómo pueden servirle a la organización y desarrollar productos y canales que nos acerquen mejor al asociado.

Un equilibrio, no una renuncia

Podemos ser más ágiles y digitales sin dejar de ser cercanos. La tecnología y el trato humano pueden convivir.

No podemos seguir apagando incendios

La coyuntura es compleja: cambios en el entorno mundial, tensiones geopolíticas que pueden afectar el petróleo, el gas y la economía, y transformaciones nacionales relacionadas con el Gobierno, la seguridad, el empleo, el crecimiento, la institucionalidad y el tamaño del Estado.

Todo esto puede irradiarse hacia nuestro sector: los ingresos y el empleo de los asociados, el crecimiento de las organizaciones, la regulación aplicable y las obligaciones ante la Supersolidaria. No podemos permanecer todo el tiempo apagando incendios y reaccionando ante lo que va llegando. Tenemos que contar con un plan.

Planear es como organizar un viaje. Si queremos llegar a la costa, debemos sentarnos a pensar en los recursos, los tiempos, los responsables, los líderes y las estrategias que nos permitirán llegar de forma segura. Dar un paso en una dirección no es lo mismo que darlo en otra.

Un plan sencillo que todos puedan comprender

Además de definir las estrategias, necesitamos indicadores que nos permitan evaluar los resultados: aquello que no se mide no se puede controlar. Los indicadores muestran cuánto hemos avanzado y si las estrategias producen los resultados esperados; y necesitamos un mecanismo para evaluar el plan periódicamente y ajustarlo.

Existen muchas técnicas y metodologías, pero lo que queremos poner al alcance de las organizaciones solidarias es algo sencillo, práctico y comprensible. Si alguien pregunta cuál es la planeación estratégica de la entidad, deberíamos poder mostrar un documento corto y claro:

La anatomía de un plan estratégico claro

1
Misiónnuestra razón de ser
2
Visióna dónde vamos en 2030
3
Objetivosqué queremos lograr
4
Estrategiascómo lo lograremos
5
Indicadorescómo mediremos
6
Responsablesquién lidera cada frente
7
Presupuestoscon qué recursos
8
Plan de acciónqué hacer y cuándo

Debe ser un documento al alcance de todos, que pueda difundirse entre los asociados y permita que cada persona comprenda hacia dónde se dirige la organización.

28Agosto
Encuentro del sector solidario

Construyamos juntos el Plan Estratégico 2027–2030

Acompáñenos en esta reflexión. Entre más personas de la organización participen, mayor será la capacidad institucional para abordar el proceso, aportar ideas y construir colectivamente la visión. Están invitados:

Consejos de administración Juntas directivas Gerentes Contadores Revisores fiscales Jefes de procesos Comités de crédito, riesgos, control y bienestar social
Conozca más e inscríbase

La invitación

Tener una visión es el primer punto de partida. Aunque 2030 parezca lejano, desde el principio debemos tener claro hacia dónde encaminamos la organización.

Todos necesitamos saber para dónde va este barco.

Crecimiento sector solidario 2026-6

Crecimiento sector solidario 2026-6

Análisis del sector · Primer semestre 2026

El sector solidario crece, pero no todos crecen igual.

Con corte a junio de 2026, tasas competitivas impulsaron la cartera en buena parte del sector. Pero detrás del agregado aparece una señal de alerta: los fondos de empleados tienen dificultades para crecer su base social y convertir sus captaciones en cartera.

Analizamos el comportamiento del sector solidario colombiano en el primer semestre de 2026 a partir de las cifras reportadas a la Superintendencia de la Economía Solidaria, en dos frentes: las tasas de interés a junio de 2026 y el crecimiento del semestre.

Para las tasas se tomaron las entidades con más de $100 millones de activos, quedando una muestra de 1.681 entidades (promedios de tasa ponderada). Para el crecimiento se analizaron 1.970 organizaciones con saldos en ambos cortes —diciembre de 2025 y junio de 2026— y activos superiores a $100 millones.

1.970organizaciones analizadas (1S 2026)
7,2 Masociados
$63,9 Ben activos
$35,7 Ben cartera

El panorama por tipología

Cuatro grandes grupos concentran el sector, con tamaños y dinámicas muy distintas:

Fondos de empleados

1.232
  • Asociados1,2 millones
  • Activos$17 billones
  • Cartera$12 billones
  • Depósitos / aportes$10,3 B / $3 B
▼ Base social negativa

Cooperativas con actividad financiera

172
  • Asociados+4 millones
  • Activos$26 billones
  • Cartera / activo~74%
  • Cartera vs. activo+5,1% / +4,8%
▲ Gana participación la cartera

Coop. con actividad crediticia (>30%)

210
  • Asociados1,1 millones
  • Activos$4,7 billones
  • Cartera / activo67%
  • Cartera vs. activo+2,8% / +4%
▼ Pierde participación la cartera

Mutuales

72
  • Asociados212 mil
  • Activos~$0,5 billones
  • Cartera / activo59%
  • Peso en el sectorMarginal
▲ Mejores indicadores de crecimiento

Tasas de interés a junio de 2026

Antes de mirar las tasas, conviene ver qué productos ofrece realmente cada tipo de entidad. Casi todas prestan para consumo, pero la vivienda, el comercial y el microcrédito se concentran en las entidades de mayor categoría.

Porcentaje de entidades que ofrecen cada producto (consumo, vivienda, comercial, microcrédito, CDAT, ahorro permanente, ordinario y contractual) por tipo de entidad y categoría
Participación de entidades por producto y categoría. Fuente: reportes a la Supersolidaria, junio 2026.

En cuanto a las tasas ponderadas, el mapa por producto y tipo de entidad muestra un sector con condiciones competitivas, especialmente en consumo y vivienda:

Mapa de calor de las tasas de interés ponderadas por producto (consumo, vivienda, comercial, microcrédito, CDAT, permanente, ahorro ordinario y contractual) y tipo de entidad, a junio de 2026
Tasas efectivas anuales ponderadas por producto y categoría. Fuente: reportes a la Supersolidaria, junio 2026.

Cooperativas con actividad financiera (CAC)

El consumo oscila entre 18% y 19% EA (más alto en las más pequeñas) y la vivienda entre 13% y 14% EA —ambas competitivas, lo que ayuda a explicar el buen comportamiento de la cartera—. El CDAT se acerca o supera ligeramente el 10% EA (más alto en las plenas), el ahorro a la vista ronda el 3% EA y el contractual arranca cerca de 4% en las plenas y llega a casi 6,5% EA en las de categoría intermedia.

Fondos de empleados

Son los que prestan más barato del sector: los de primer nivel promedian 14,50% en consumo y 11,22% en vivienda; los de segundo nivel, 16,07% y 11,32%. El CDAT está ligeramente por debajo del 10% y el ahorro permanente (entre los que pagan más del 1% EA) ronda el 4% EA.

Mutuales y otras cooperativas

En las mutuales la mayoría solo presta para consumo, con tasas entre 18% y 20% EA (más bajas en las grandes) y CDAT cercano al 10%. En otras cooperativas, el consumo va de 16,3% (nivel 1) a casi 20% EA (nivel 3), y la vivienda —poco frecuente— entre 12% y 14% EA.

Una lectura clave

Tasas de consumo y vivienda competitivas ayudan a explicar el buen comportamiento de la cartera. Pero las tasas tienden a subir en el segundo semestre de 2026.

Crecimiento del primer semestre de 2026

Al observar las magnitudes por tipología, se dimensiona el peso de cada grupo dentro del sector.

Magnitudes financieras por tipo de entidad: número, asociados, empleos, activos, cartera, depósitos, aportes, resultados, ingresos, costos y gastos, primer semestre 2026
Magnitudes en millones de pesos por tipología. Fuente: reportes a la Supersolidaria, corte junio 2026.

Los fondos de empleados son la tipología más numerosa (1.232 entidades), con 1,2 millones de asociados, 22 mil empleos y $17 billones en activos, de los cuales $12 billones son cartera, apalancada en $10,3 billones de depósitos y $3 billones de aportes. Descontando los tres fondos más grandes, el promedio es de unos $9,5 millones por asociado. Su base social decreció en el semestre —único caso entre las entidades de crédito—, y su cartera creció apenas la mitad de sus activos: la liquidez aumenta y la cartera pierde participación (72% del activo en niveles 1 y 2).

Las cooperativas con actividad financiera (172) asocian más de 4 millones de personas —más del triple de los fondos— y sus $26 billones en activos casi duplican los de aquellos. Mostraron mayor dinamismo: la cartera creció 5,1% frente a un 4,8% de los activos, ganando participación (cierra cerca del 74% del activo). Las 210 cooperativas con actividad crediticia superior al 30% del activo, en cambio, crecieron menos en cartera que en activos (2,8% vs. 4%). Las mutuales, aunque marginales (72 entidades, 212 mil asociados), presentan los mejores indicadores de crecimiento.

Mapa de calor del crecimiento por tipo de entidad y variable: asociados, activo, cartera, depósitos, aportes, ingresos, gastos y costos, primer semestre 2026
Crecimiento porcentual por variable y categoría. Fuente: reportes a la Supersolidaria, primer semestre 2026.

En el agregado se observa un incremento de los gastos consistente con la inflación anual y una ligera reducción de los costos, que podría revertirse con el aumento de las tasas de interés durante el segundo semestre de 2026.

Conclusiones y recomendaciones

La señal más importante del semestre está en los fondos de empleados: tienen dificultades para crecer su base social y para convertir sus captaciones en cartera. El resultado es un aumento de los excesos de liquidez.

El matiz del entorno de tasas altas

Ese exceso de liquidez, en un entorno de tasas altas, permitirá compensar parcialmente —con rendimientos financieros— la menor generación de intereses de cartera.

  • Fondos de empleados: el reto es recuperar base social y colocar la liquidez disponible en cartera de calidad, aprovechando su ventaja de tasa (las más bajas del sector).
  • Cooperativas con actividad financiera: mantienen el dinamismo; el foco está en sostener el margen frente a la subida de las tasas de captación.
  • Cooperativas con actividad crediticia: deben revisar por qué la cartera crece por debajo del activo y si la liquidez está bien remunerada.
  • Todo el sector: vigilar el efecto del segundo semestre, cuando el alza de tasas puede presionar el costo de las captaciones y el margen financiero.

¿Cómo está su entidad frente al sector?

Comparar sus resultados con entidades similares cambia por completo la lectura de sus estados financieros. Le ayudamos a realizar un diagnóstico comparativo de crecimiento, cartera, rentabilidad, liquidez y eficiencia frente a su segmento.

Solicitar un diagnóstico comparativo

En resumen

El sector crece, pero el promedio esconde dinámicas opuestas: mientras unas tipologías ganan participación de cartera, otras acumulan liquidez que aún no logran colocar.

La pregunta no es solo cuánto creció el sector, sino dónde está creciendo su entidad y a qué costo.