Planeación estratégica: ¿cómo queremos ver nuestra organización en 2030?

Por Diego Betancour

Amigos del sector solidario, ¿qué es la planeación estratégica?

Un plan debe comenzar, fundamentalmente, por un diagnóstico: saber dónde estamos y de dónde venimos. Lo que nos ha traído hasta aquí posiblemente no sea lo mismo que garantizará nuestro éxito o nos permitirá avanzar hacia el futuro. Por eso necesitamos partir de un buen diagnóstico.

A partir de ese análisis debemos revisar las expectativas, necesidades, capacidades y potencialidades de nuestra base social y de la propia organización. Con esa realidad podremos construir una nueva visión, reafirmar la que ya tenemos o actualizarla.

Hoy deberíamos estar pensando en el año 2030. ¿Cómo queremos que nuestra organización sea percibida, vista y evaluada? ¿Cómo queremos estar en 2030?

Necesitamos tener una visión clara, pero esa visión no puede ser construida de manera aislada por un gerente o por un pequeño equipo de trabajo. Requiere la participación de quienes lideran la organización: delegados, consejos de administración, juntas directivas, comités de control social, comités de riesgos, crédito y bienestar, líderes de procesos, colaboradores y gerencia.

Se necesita una construcción colectiva de la visión.

El bienestar del asociado es nuestra razón de ser

La misión de las organizaciones de economía solidaria está contenida, en buena parte, en su objeto social. Nuestra razón de ser es contribuir al bienestar y a la calidad de vida integral del asociado, de su familia, de la comunidad y de nuestros colaboradores.

Esa misión se desarrolla mediante acciones concretas que se convierten en productos, servicios y actividades. Por eso es necesario revisar el portafolio actual y preguntarnos si lo que estamos ofreciendo es realmente lo que el asociado de hoy requiere, demanda o espera.

Si nuestros servicios no responden a sus expectativas ni están alineados con sus necesidades y capacidades, el asociado potencial no encontrará suficientes motivos para ingresar y el asociado actual tampoco encontrará razones para permanecer en el tiempo.

La planeación estratégica debe ayudarnos a revisar no solo cuál es nuestro asociado de hoy, sino también cuál será nuestro asociado del futuro. ¿Qué van a demandar los asociados en los próximos años? ¿Cómo querrán relacionarse con la organización? ¿Qué productos, servicios y canales van a necesitar?

Las expectativas y las formas de ver la vida están cambiando. La organización del futuro no se comienza a construir dentro de diez años. Tenemos que empezar a prepararla desde ahora.

Tecnología sin perder la calidez humana

Muchas organizaciones todavía se apoyan en procesos manuales, como ha sido tradicional, y posiblemente están dejando de aprovechar herramientas que han aparecido y evolucionado rápidamente.

La inteligencia artificial, la virtualidad, la automatización y la gestión documental pueden ayudarnos a resolver muchos problemas. Estas herramientas permiten tener presencia los siete días de la semana, las 24 horas del día, llegar a diferentes lugares del territorio nacional y atender de manera simultánea un mayor número de operaciones y solicitudes.

En eso debemos invertir: en conocer estas herramientas, entender cómo pueden servirle a nuestra organización y desarrollar productos y canales que nos permitan llegar de una mejor manera a los asociados.

Esto no significa perder el toque de calidez humana, cercanía y atención personalizada que caracteriza al sector solidario. La tecnología y el trato humano pueden convivir. Podemos ser más ágiles y digitales sin dejar de ser cercanos.

No podemos seguir apagando incendios

La coyuntura actual es compleja. Tenemos cambios en el entorno mundial, tensiones geopolíticas que pueden afectar el petróleo, el gas y la economía, y también transformaciones en el entorno nacional relacionadas con el Gobierno, la seguridad, el empleo, el crecimiento económico, la institucionalidad y el tamaño del Estado.

Todo esto puede irradiarse hacia nuestro sector. Puede afectar los sectores económicos en los que trabajan nuestros asociados, sus ingresos, el empleo, el crecimiento de las organizaciones y la regulación aplicable. También puede generar cambios en la labor de la Supersolidaria y en las obligaciones normativas y tributarias.

No podemos permanecer todo el tiempo apagando incendios y reaccionando ante las situaciones que van llegando. Tenemos que contar con un plan.

Ese plan debe partir de un diagnóstico claro y de unos objetivos construidos sobre una base sólida: el conocimiento de nuestra organización, nuestra base social, sus necesidades y las condiciones del entorno. A partir de allí debemos pensar colectivamente cuáles serán las estrategias que nos permitirán llegar al lugar que hemos definido.

Tener una visión es el primer punto de partida. Aunque el año 2030 pueda parecer lejano, dar un paso en una dirección no es lo mismo que darlo en otra. Desde el principio debemos tener absolutamente claro hacia dónde vamos a encaminar la organización.

Planear es como organizar un viaje. Si queremos llegar a la costa, debemos sentarnos a pensar en los recursos, los tiempos, los responsables, los líderes y las estrategias que nos permitirán llegar de manera segura.

Un plan sencillo que todos puedan comprender

Además de definir las estrategias, necesitamos establecer indicadores que nos permitan evaluar los resultados. Aquello que no se mide no se puede controlar.

Los indicadores deben ayudarnos a determinar qué tanto hemos avanzado, si estamos cumpliendo los objetivos y si las estrategias están produciendo los resultados esperados. También necesitamos un mecanismo que permita evaluar periódicamente el plan y realizar los ajustes necesarios.

Existen muchas técnicas, metodologías, autores e investigaciones sobre planeación estratégica. Lo que queremos poner al alcance de las organizaciones solidarias es algo sencillo, práctico y comprensible.

Si alguien pregunta cuál es la planeación estratégica de nuestra entidad, deberíamos poder presentar un documento corto y claro y decir: aquí está nuestra misión, esta es nuestra visión, estos son nuestros objetivos, estas son las estrategias, estos son los indicadores, estos son los responsables, estos son los presupuestos y este es el plan de acción.

Debe ser un documento al alcance de todos, que pueda difundirse entre los asociados y permita que cada persona comprenda hacia dónde se dirige la organización. Todos necesitamos saber para dónde va este barco.

Por eso, la invitación es a que nos acompañen en esta reflexión el próximo 28 de agosto. Están invitados los consejos de administración, juntas directivas, gerentes, contadores, revisores fiscales, jefes de procesos y comités de crédito, riesgos, control y bienestar social.

Entre más personas de la organización participen, mayor será la capacidad institucional para abordar este proceso, aportar ideas y construir colectivamente el Plan Estratégico 2027–2030.

Conozca más e inscríbase en www.diegobetancour.com.co.

Los esperamos este 28 de agosto.

Crecimiento sector solidario 2026-6

Crecimiento sector solidario 2026-6

Análisis del sector · Primer semestre 2026

El sector solidario crece, pero no todos crecen igual.

Con corte a junio de 2026, tasas competitivas impulsaron la cartera en buena parte del sector. Pero detrás del agregado aparece una señal de alerta: los fondos de empleados tienen dificultades para crecer su base social y convertir sus captaciones en cartera.

Analizamos el comportamiento del sector solidario colombiano en el primer semestre de 2026 a partir de las cifras reportadas a la Superintendencia de la Economía Solidaria, en dos frentes: las tasas de interés a junio de 2026 y el crecimiento del semestre.

Para las tasas se tomaron las entidades con más de $100 millones de activos, quedando una muestra de 1.681 entidades (promedios de tasa ponderada). Para el crecimiento se analizaron 1.970 organizaciones con saldos en ambos cortes —diciembre de 2025 y junio de 2026— y activos superiores a $100 millones.

1.970organizaciones analizadas (1S 2026)
7,2 Masociados
$63,9 Ben activos
$35,7 Ben cartera

El panorama por tipología

Cuatro grandes grupos concentran el sector, con tamaños y dinámicas muy distintas:

Fondos de empleados

1.232
  • Asociados1,2 millones
  • Activos$17 billones
  • Cartera$12 billones
  • Depósitos / aportes$10,3 B / $3 B
▼ Base social negativa

Cooperativas con actividad financiera

172
  • Asociados+4 millones
  • Activos$26 billones
  • Cartera / activo~74%
  • Cartera vs. activo+5,1% / +4,8%
▲ Gana participación la cartera

Coop. con actividad crediticia (>30%)

210
  • Asociados1,1 millones
  • Activos$4,7 billones
  • Cartera / activo67%
  • Cartera vs. activo+2,8% / +4%
▼ Pierde participación la cartera

Mutuales

72
  • Asociados212 mil
  • Activos~$0,5 billones
  • Cartera / activo59%
  • Peso en el sectorMarginal
▲ Mejores indicadores de crecimiento

Tasas de interés a junio de 2026

Antes de mirar las tasas, conviene ver qué productos ofrece realmente cada tipo de entidad. Casi todas prestan para consumo, pero la vivienda, el comercial y el microcrédito se concentran en las entidades de mayor categoría.

Porcentaje de entidades que ofrecen cada producto (consumo, vivienda, comercial, microcrédito, CDAT, ahorro permanente, ordinario y contractual) por tipo de entidad y categoría
Participación de entidades por producto y categoría. Fuente: reportes a la Supersolidaria, junio 2026.

En cuanto a las tasas ponderadas, el mapa por producto y tipo de entidad muestra un sector con condiciones competitivas, especialmente en consumo y vivienda:

Mapa de calor de las tasas de interés ponderadas por producto (consumo, vivienda, comercial, microcrédito, CDAT, permanente, ahorro ordinario y contractual) y tipo de entidad, a junio de 2026
Tasas efectivas anuales ponderadas por producto y categoría. Fuente: reportes a la Supersolidaria, junio 2026.

Cooperativas con actividad financiera (CAC)

El consumo oscila entre 18% y 19% EA (más alto en las más pequeñas) y la vivienda entre 13% y 14% EA —ambas competitivas, lo que ayuda a explicar el buen comportamiento de la cartera—. El CDAT se acerca o supera ligeramente el 10% EA (más alto en las plenas), el ahorro a la vista ronda el 3% EA y el contractual arranca cerca de 4% en las plenas y llega a casi 6,5% EA en las de categoría intermedia.

Fondos de empleados

Son los que prestan más barato del sector: los de primer nivel promedian 14,50% en consumo y 11,22% en vivienda; los de segundo nivel, 16,07% y 11,32%. El CDAT está ligeramente por debajo del 10% y el ahorro permanente (entre los que pagan más del 1% EA) ronda el 4% EA.

Mutuales y otras cooperativas

En las mutuales la mayoría solo presta para consumo, con tasas entre 18% y 20% EA (más bajas en las grandes) y CDAT cercano al 10%. En otras cooperativas, el consumo va de 16,3% (nivel 1) a casi 20% EA (nivel 3), y la vivienda —poco frecuente— entre 12% y 14% EA.

Una lectura clave

Tasas de consumo y vivienda competitivas ayudan a explicar el buen comportamiento de la cartera. Pero las tasas tienden a subir en el segundo semestre de 2026.

Crecimiento del primer semestre de 2026

Al observar las magnitudes por tipología, se dimensiona el peso de cada grupo dentro del sector.

Magnitudes financieras por tipo de entidad: número, asociados, empleos, activos, cartera, depósitos, aportes, resultados, ingresos, costos y gastos, primer semestre 2026
Magnitudes en millones de pesos por tipología. Fuente: reportes a la Supersolidaria, corte junio 2026.

Los fondos de empleados son la tipología más numerosa (1.232 entidades), con 1,2 millones de asociados, 22 mil empleos y $17 billones en activos, de los cuales $12 billones son cartera, apalancada en $10,3 billones de depósitos y $3 billones de aportes. Descontando los tres fondos más grandes, el promedio es de unos $9,5 millones por asociado. Su base social decreció en el semestre —único caso entre las entidades de crédito—, y su cartera creció apenas la mitad de sus activos: la liquidez aumenta y la cartera pierde participación (72% del activo en niveles 1 y 2).

Las cooperativas con actividad financiera (172) asocian más de 4 millones de personas —más del triple de los fondos— y sus $26 billones en activos casi duplican los de aquellos. Mostraron mayor dinamismo: la cartera creció 5,1% frente a un 4,8% de los activos, ganando participación (cierra cerca del 74% del activo). Las 210 cooperativas con actividad crediticia superior al 30% del activo, en cambio, crecieron menos en cartera que en activos (2,8% vs. 4%). Las mutuales, aunque marginales (72 entidades, 212 mil asociados), presentan los mejores indicadores de crecimiento.

Mapa de calor del crecimiento por tipo de entidad y variable: asociados, activo, cartera, depósitos, aportes, ingresos, gastos y costos, primer semestre 2026
Crecimiento porcentual por variable y categoría. Fuente: reportes a la Supersolidaria, primer semestre 2026.

En el agregado se observa un incremento de los gastos consistente con la inflación anual y una ligera reducción de los costos, que podría revertirse con el aumento de las tasas de interés durante el segundo semestre de 2026.

Conclusiones y recomendaciones

La señal más importante del semestre está en los fondos de empleados: tienen dificultades para crecer su base social y para convertir sus captaciones en cartera. El resultado es un aumento de los excesos de liquidez.

El matiz del entorno de tasas altas

Ese exceso de liquidez, en un entorno de tasas altas, permitirá compensar parcialmente —con rendimientos financieros— la menor generación de intereses de cartera.

  • Fondos de empleados: el reto es recuperar base social y colocar la liquidez disponible en cartera de calidad, aprovechando su ventaja de tasa (las más bajas del sector).
  • Cooperativas con actividad financiera: mantienen el dinamismo; el foco está en sostener el margen frente a la subida de las tasas de captación.
  • Cooperativas con actividad crediticia: deben revisar por qué la cartera crece por debajo del activo y si la liquidez está bien remunerada.
  • Todo el sector: vigilar el efecto del segundo semestre, cuando el alza de tasas puede presionar el costo de las captaciones y el margen financiero.

¿Cómo está su entidad frente al sector?

Comparar sus resultados con entidades similares cambia por completo la lectura de sus estados financieros. Le ayudamos a realizar un diagnóstico comparativo de crecimiento, cartera, rentabilidad, liquidez y eficiencia frente a su segmento.

Solicitar un diagnóstico comparativo

En resumen

El sector crece, pero el promedio esconde dinámicas opuestas: mientras unas tipologías ganan participación de cartera, otras acumulan liquidez que aún no logran colocar.

La pregunta no es solo cuánto creció el sector, sino dónde está creciendo su entidad y a qué costo.

¿Los costos de operación están afectando a todo el sector solidario?

¿Los costos de operación están afectando a todo el sector solidario?

Eficiencia · Sostenibilidad · Sector Solidario

¿Los costos de operación están afectando a todo el sector solidario?

El sector cerró 2025 con una señal positiva, pero el resultado agregado esconde realidades muy distintas. La pregunta correcta no es solo cuánto se gasta, sino si los ingresos, los asociados y los activos productivos crecen lo suficiente para sostener ese gasto.

El sector solidario colombiano cerró 2025 con una señal positiva: cooperativas, fondos de empleados y asociaciones mutuales reportaron un crecimiento en sus excedentes que superó los $420.000 millones.

+37%crecimiento de los excedentes del sector en 2025
$420.000 Mexcedentes agregados superados en el año
1,85%indicador de calidad de cartera del caso analizado

Sin embargo, el resultado agregado no significa que todas las entidades estén creciendo ni que enfrenten las mismas condiciones. Detrás de ese promedio hay organizaciones con cartera sana, pero con menos asociados, menores ingresos y una estructura operativa cada vez más difícil de sostener.

La pregunta que hoy debería hacerse la junta directiva

No es solamente cuánto está gastando la entidad, sino si sus ingresos, asociados y activos productivos están creciendo lo suficiente para soportar esos gastos.

Un mercado más costoso y competitivo

Las entidades solidarias operan en un entorno económico exigente.

12%
Tasa de política monetaria del Banco de la República (desde el 1 de julio de 2026)
6,14%
Inflación anual a junio de 2026

Este escenario afecta a la vez a las entidades y a sus asociados:

  • Los hogares tienen menor capacidad para ahorrar y pagar obligaciones.
  • Las organizaciones deben ofrecer tasas atractivas para conservar los depósitos.
  • Los costos laborales, tecnológicos y administrativos siguen aumentando.
  • Las tasas de los créditos no siempre pueden ajustarse de inmediato.
  • El margen entre la rentabilidad de la cartera y el costo de las captaciones puede reducirse.

Además, el asociado actual compara tasas, tiempos de respuesta y facilidad de acceso. Ya no compite únicamente otra cooperativa o fondo de empleados: también compiten bancos, fintech, billeteras digitales y plataformas de crédito.

La tecnología dejó de ser opcional

81%
de los establecimientos de crédito ya usaba IA en algún proceso (2025)
96,4%
de la población adulta con acceso a productos financieros (sep. 2025)

Este entorno eleva las expectativas de los asociados. Hoy esperan poder actualizar sus datos virtualmente, solicitar un crédito sin desplazarse, firmar documentos electrónicamente, consultar saldos y obligaciones en línea, recibir respuestas rápidas y realizar pagos y transferencias desde el celular.

El reto no es simplemente comprar tecnología. La verdadera eficiencia aparece cuando la tecnología elimina reprocesos, integra la información, automatiza controles y permite tomar mejores decisiones. Una plataforma adicional que no se conecta con los demás procesos puede terminar aumentando los gastos en lugar de reducirlos.

Entonces, ¿el problema de los costos es generalizado?

Un diagnóstico sobre una entidad del sector, comparada con organizaciones similares, encontró un resultado revelador. Durante 2025 los gastos ordinarios del segmento crecieron 9,76%, mientras que los de la entidad analizada aumentaron 10,62%: una diferencia de apenas 0,86 puntos porcentuales. El incremento del gasto no era exclusivo de la organización; había una presión generalizada por personal, tecnología, cumplimiento, auditoría, seguridad de la información y administración.

Pero el dato decisivo apareció al revisar los ingresos y la base social:

El promedio esconde la realidad: crecimiento comparado (2025)

Variación anual · entidad analizada frente a su segmento

Segmento (entidades similares)Entidad analizada
10%5%0%-5%-10%+9,76%+10,62%Gastos ordinarios+6,43%-2,13%Ingresos+1,14%-10,79%Base social+5,26%+11,08%Cartera

Análisis construido con información e indicadores de STARSOL®.

El problema no estaba únicamente en gastar más. La organización debía cubrir mayores costos con una menor generación de ingresos (-2,13%, frente a +6,43% del segmento) y una base social que cayó 10,79%, mientras el segmento crecía 1,14%.

Menos asociados, mayor costo por persona

Una entidad puede perder asociados, pero no puede reducir de inmediato sus obligaciones: debe seguir pagando personal, software, revisoría fiscal, administración de riesgos, seguridad de la información y reportes regulatorios. La misma estructura termina distribuyéndose entre menos personas. Por eso, aunque el gasto total no parezca excesivo, aumentan:

  • El costo por asociado.
  • El costo por crédito administrado.
  • El costo por transacción.
  • El costo de cumplimiento.
  • El gasto operativo frente a los ingresos.

Cuidado con la reacción automática

Recortar indiscriminadamente puede agravar el problema: si se deteriora el servicio, la entidad podría perder más asociados y reducir aún más sus ingresos.

Más cartera no siempre significa más rentabilidad

La cartera de la entidad analizada creció 11,08%, más del doble del 5,26% del segmento. Y aun así, sus ingresos disminuyeron. No basta con colocar más créditos: una cartera creciente puede generar menos rentabilidad cuando:

  • Se reducen las tasas de colocación.
  • Aumentan las líneas con condiciones preferenciales.
  • Los desembolsos se concentran al final del periodo.
  • Se amplían los plazos.
  • El costo de los depósitos permanece elevado.
  • El margen no cubre adecuadamente los gastos y los riesgos.

Incluso una cartera sana puede coexistir con una rentabilidad insuficiente: en el caso evaluado, la calidad de cartera era favorable (1,85%), pero la entidad seguía enfrentando presión sobre sus resultados.

¿Un gasto operativo cercano al 60% es necesariamente malo?

No siempre. En el primer semestre de 2026, los gastos de personal y generales de la entidad se ubicaron cerca del 60% de los ingresos financieros, un porcentaje similar al histórico de su segmento. Pero un mismo indicador admite lecturas distintas:

  • Es manejable cuando crecen los ingresos y los asociados.
  • Es una alerta cuando los ingresos disminuyen.
  • Puede estar distorsionado si incluye gastos sociales o extraordinarios.
  • No es comparable si las entidades usan cuentas y fórmulas diferentes.

Por eso, la junta directiva no debería recibir solo un porcentaje. Debe conocer qué cuentas lo componen, cómo ha cambiado y cuál es su relación con los ingresos, la cartera y la base social.

La solución no es simplemente gastar menos

La eficiencia no consiste en recortes aislados, sino en generar más valor con los recursos disponibles. Las entidades deberían concentrarse en cuatro prioridades:

1

Recuperar y fortalecer la base social.

2

Mejorar la rentabilidad de la cartera y de cada línea de crédito.

3

Automatizar procesos para reducir reprocesos y tiempos de respuesta.

4

Controlar que los gastos no crezcan por encima de los ingresos.

La meta correcta

No es únicamente disminuir los costos: es lograr que los ingresos, los asociados y los activos productivos crezcan por encima de la estructura operativa.

Autodiagnóstico

¿Su entidad se parece a este caso?

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Con STARSOL®

Convierta los datos en decisiones

Todo este análisis se construyó con información e indicadores de STARSOL®, integrando crecimiento, cartera, rentabilidad, liquidez, estructura financiera, eficiencia y comparación con entidades similares. STARSOL® permite pasar de una lectura aislada de los estados financieros a preguntas concretas:

¿La entidad crece por encima o por debajo de su segmento? ¿El aumento de los gastos es generalizado o propio? ¿La cartera genera suficiente rentabilidad? ¿La pérdida de asociados está subiendo el costo operativo? ¿El margen financiero es suficiente? ¿Qué acciones debería priorizar la junta directiva?
Solicitar un diagnóstico financiero

En resumen

Las cooperativas, fondos de empleados y mutuales que necesiten conocer su situación real pueden pedir un diagnóstico financiero integral, comparar sus resultados con entidades similares e identificar las acciones para mejorar su sostenibilidad, eficiencia y rentabilidad.

El objetivo no es gastar menos: es que los ingresos, los asociados y los activos productivos crezcan por encima de la estructura operativa.

El Oficial de Cumplimiento como eje estratégico de la organización

El Oficial de Cumplimiento como eje estratégico de la organización

Seminario taller

El informe semestral no es solo un cierre de gestión: es la hoja de ruta del próximo periodo.

El informe semestral no es solo un cierre de gestión: es la hoja de ruta del próximo periodo.

SARLAFT · Informe del Oficial de Cumplimiento · Sector Solidario

Un buen informe no dice que «el sistema funcionó adecuadamente»: lo demuestra.

Trabajaste seis meses. El reto es convertir todo ese trabajo en un documento que muestre qué se hizo, qué resultó, qué falló, cómo evolucionó el riesgo y qué decisiones debe tomar el órgano de administración para el siguiente semestre.

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¿Su informe pasaría la prueba?Al terminar de leer, podrá ponerlo a prueba con el autodiagnóstico de 10 puntos que encontrará al final del artículo.

Llega el cierre del semestre y aparece la misma preocupación: hay que presentar el informe del Oficial de Cumplimiento ante la Junta o el Consejo, pero la información sigue dispersa entre actas, reportes UIAF, consultas en listas, alertas, capacitaciones y bases de datos.

Como Oficial, sabes que se trabajó durante seis meses. El problema es cómo convertir ese esfuerzo en un documento que no se limite a decir «se realizaron las actividades programadas» o «el sistema operó adecuadamente». Veamos qué debe contener y qué metodología permite lograrlo.

Los contenidos mínimos deben mostrar resultados

El informe debe desarrollar, como mínimo: las políticas y programas ejecutados, el cumplimiento de los reportes a las autoridades, la actualización de la información, los avances en los perfiles de riesgo, la efectividad de los controles, los incumplimientos identificados, los correctivos adoptados y la evolución del riesgo residual.

El error más común

Usar esos temas solo como títulos y llenarlos con frases generales: «cumplimiento sin novedades», «el sistema operó adecuadamente», «no se identificaron debilidades materiales».

Estas conclusiones deben estar acompañadas de cifras, hallazgos, soportes y acciones concretas. De lo contrario, el informe no permite valorar la gestión ni definir prioridades para el siguiente periodo.

La Junta o el Consejo deben tomar decisiones

La obligación no se cumple únicamente entregando el informe o incluyéndolo en el orden del día. El órgano de administración debe analizar su contenido y dejar constancia de las decisiones adoptadas: pronunciarse sobre la evolución del riesgo residual, la efectividad de los controles, las fallas encontradas, los correctivos propuestos y los recursos necesarios para fortalecer el sistema.

No hay sistema perfecto: siempre hay algo por mejorar. Por eso el órgano también debe impartir instrucciones a la Gerencia, asignar responsables y definir fechas de seguimiento. Así, el acta deja de ser una simple constancia de recibido y se convierte en evidencia de la participación del órgano de administración en la gestión del SARLAFT.

La matriz de riesgos debe orientar el trabajo

Una de las mejores formas de demostrar la gestión con casos y eventos concretos —y de proyectar el siguiente semestre— es usar la matriz de riesgos como eje metodológico. La matriz permite identificar los eventos de riesgo, valorar su probabilidad e impacto, revisar los controles existentes y determinar el riesgo residual. A partir de ese análisis deben definirse las actividades que realmente necesita la organización.

La relación debería ser clara y continua

La matrizidentifica las necesidades
El informepresenta los resultados
La Junta / Consejoimparte instrucciones
El plan de trabajoejecuta las mejoras

Cuando esta relación no existe, el informe termina siendo una recopilación de capacitaciones, consultas en listas y reportes enviados, sin explicar qué riesgo se buscaba controlar ni cuál fue el resultado obtenido.

De la matriz deben surgir los ajustes del sistema

  • Si la matriz evidencia debilidades en el conocimiento del asociado, el plan del siguiente semestre debe fortalecer la debida diligencia, la actualización de información y los perfiles de riesgo.
  • Si hay fallas en el monitoreo transaccional, habrá que revisar las señales de alerta, los parámetros, los responsables y los tiempos de análisis.
  • Si se detectan deficiencias en la ejecución de los controles, deben ajustarse los procedimientos, capacitar a los responsables y establecer pruebas que verifiquen su cumplimiento.

Así, las políticas y procedimientos no se actualizan solo por cambios normativos, sino también como respuesta a los riesgos y fallas identificados en la operación.

Los reportes y la actualización de datos requieren trazabilidad

El informe debe mostrar cómo se prepararon, validaron, revisaron, presentaron y soportaron los reportes a la UIAF. No basta con afirmar que fueron enviados: debe verificarse si la información estaba completa, si hubo errores, quién elaboró y revisó los archivos, cuándo se cargaron y dónde se conservan los certificados y soportes.

La actualización de información también debe manejarse mediante un plan concreto. El informe debe indicar cuántos asociados tienen datos vigentes, cuántos están pendientes y cuáles requieren atención prioritaria por su nivel de riesgo o por presentar operaciones que no corresponden con su perfil.

La Junta o el Consejo debe conocer el porcentaje actual de actualización, aprobar una meta para el siguiente semestre y solicitar a la Gerencia los recursos necesarios para cumplirla.

Los controles y el monitoreo deben generar decisiones

Las señales de alerta, la segmentación, las consultas en listas, los formularios y las herramientas tecnológicas no deben evaluarse únicamente por su existencia. Hay que comprobar si están bien diseñados, se ejecutan oportunamente, dejan evidencia y realmente reducen el riesgo.

El reporte de monitoreo debe consolidar las operaciones analizadas, las alertas generadas, los casos justificados, las operaciones inusuales, los posibles fraccionamientos y las decisiones adoptadas por el Oficial de Cumplimiento. Y estos resultados deben compararse con el semestre anterior para determinar si aumentaron las señales de alerta, aparecieron nuevos comportamientos o deben ajustarse los controles.

El informe debe terminar con un plan de trabajo

El informe del primer semestre debería cerrar con un plan que integre las decisiones de la Junta o el Consejo, las instrucciones impartidas a la Gerencia y las actividades del Oficial de Cumplimiento: actualización de la matriz, revisión de políticas y procedimientos, cronograma de reportes a la UIAF, actualización de datos, evaluación de controles, auditorías, fortalecimiento del monitoreo y seguimiento a los correctivos.

Cada acción del plan debe tener cuatro atributos que la hagan verificable:

Responsable Fecha de cumplimiento Indicador Evidencia esperada

Un buen informe cumple tres funciones

Cuando se estructura así, el informe deja de ser un requisito formal y se convierte en una herramienta de dirección y mejora continua del SARLAFT.

1

Demostrar la gestión realizada

Con cifras, hallazgos, soportes y casos concretos, no con generalidades.

2

Mostrar la evolución del riesgo

Comparando el riesgo residual actual con el semestre anterior, por factor y consolidado.

3

Definir las acciones del periodo

Qué se mantiene, qué debe corregirse, quién responde y cuándo se verifica.

Ponga a prueba su informe semestral

¿Su informe está listo para la Junta o el Consejo?

Marque cada punto solo cuando la información esté incluida, analizada y soportada.

0 de 10 puntos cumplidos

Marque cada punto que su informe cumple hoy con evidencia.

Acompañamiento especializado

Construyamos un informe que dirija, no que solo cumpla

Diego Betancour Consultores acompaña a los Oficiales de Cumplimiento del sector solidario en la estructuración del informe semestral, el uso de la matriz de riesgos como eje metodológico y la construcción del plan de trabajo que la Junta o el Consejo debe aprobar.

Quiero acompañamiento

En resumen

Un buen informe no termina diciendo que el sistema funcionó adecuadamente. Debe indicar qué se mantiene, qué debe corregirse, quién será responsable y cuándo se verificará el resultado.

Bien estructurado, el informe semestral deja de ser un requisito formal y se convierte en una herramienta de dirección del SARLAFT.