Descarga Presupuesto Familiar en Excel

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La actual coyuntura es una oportunidad de oro para adoptar mejores practicas en el manejo del dinero:

► 1. la planificación financiera familiar de largo plazo,

► 2. el consumo inteligente y 3. el habito del ahorro.

Urge revisar la forma en que los ingresos familiares serán utilizados en el restante 2020 y todo el 2021, aprovechando los alivios y menores gastos, para compensar la reducción de ingresos Y/O constituir ahorros para:

►1. el pago futuro de los compromisos aplazados

►2. seguir afrontando la contingencia

►3. constituir un ahorro de largo plazo para imprevistos.

ANALISIS DEL SECTOR SOLIDARIO A DICIEMBRE DE 2020

ANALISIS DEL SECTOR SOLIDARIO A DICIEMBRE DE 2020

Entorno Macroeconómico

La contracción económica del año 2020 fue del -6,8%.  Casi todos los sectores económicos decrecieron a excepción de Agricultura, Ganadería, caza, silvicultura y pesca que creció 2,8%, actividades financieras y de seguros 2,1%, actividades inmobiliarias 1,9% y sector publico 1%.  Los sectores más afectados fueron construcción -27,7%, Explotación de minas y canteras -15,7%, Comercio al por mayor y por menor -15,1%, actividades artísticas, de entretenimiento y recreación – 11,7% e industrias manufactureras -7,7%. 

Este decrecimiento resultado de las medidas de confinamiento y de la menor de manda interna y externa dado el nerviosismo y las restricciones de movilidad de personas y carga a nivel mundial ha tenido graves consecuencias en el desempleo cuya tasa desestacionalizada a enero de 2021 cierra en 16,1% en las 13 principales ciudades y áreas Metropolitanas, luego de oscilar en los dos años previos a la pandemia alrededor del 11% que de por sí resultaba una de las más altas del Continente.  Son casi 4,2 millones de Colombianos Desocupados y casi 16 millones de personas inactivas a nivel nacional, con casi 20 millones de personas ocupadas de las cuales casi la mitad son informales.

Para el 2021 el optimismo se afinca en la iniciación de la vacunación que, pese a las dificultades de un proceso inédito, seguramente permitirá recuperar buena parte de la normalidad en la actividad productiva y comercial hacia finales del año con un “rebote” estimado entre 5% y 7% de crecimiento del PIB, aunque se tardará por lo menos una década el poder recuperar el terreno perdido en materia de pobreza y desempleo.

Las autoridades políticas y económicas del país desde el inicio de la Pandemia han tomado medidas tendientes a contener sus impactos negativos en la economía, iniciando el Banco de la República con una reducción gradual de la tasa de intervención hasta llegar al 1,75%, aumentar sus cupos de endeudamiento a través de operaciones REPO para los Bancos a más de $30 billones, ampliar sus plazos hasta 6 meses y además reducir el porcentaje de encaje. Adicionalmente las Superintendencias Financiera y Solidaria han expedido regulaciones en tres momentos diferentes para otorgar alivios a los deudores tales como periodos de gracia o refinanciaciones que se han extendido hasta el primer semestre de 2021.

Pese a ello el crédito cayó de manera dramática en 2020.  En el caso de las personas naturales para el caso de Vivienda, Consumo y Tarjetas de crédito los desembolsos que venían creciendo durante los años 2017, 2018 y 2019 con $131,2; $146,8 y $178,6 billones de pesos respectivamente cayeron a $148,1 billones en 2020, es decir casi $31 billones menos que el año anterior, liquidez que está allí a la espera de ser colocada junto con la liquidez que inyectó el Banco de la República al Mercado y que mantendrá las tasas bajas en niveles inferiores al 2% (DTF e IBR) por lo menos hasta finales del 2021 cuando el Banco de la República inicie las correcciones que se trasladarán lentamente al mercado hasta finales de 2022. En que momento empiece el Banco de la Republica a incrementar las tasas de interés dependerá mucho de la velocidad de la recuperación económica y el comportamiento de la inflación que se proyecta se mantenga en niveles inferiores al 3% como de hecho sucedió en 2020 con la inflación histórica más baja del 1,61% y la proyección para 2021 y 2022 es inferior al 3% entre 2,3% y 2,9%:

ReformaPropuestas
PensionalEl objetivo es incrementar la cobertura pues solo 1 de cada 3 mayores de 65 años obtiene su pensión y la proyección es que se reduzca a 1 de cada 5 en la próxima década motivo por el cual se propone desde diversas fuentes igualar la edad entre hombres y mujeres, elevarla, subir las semanas de cotización, calcular el promedio de ingreso tomando como referencia toda la vida laboral y eliminar el régimen de prima media.
TributariaSe requieren $20 billones anuales pero la reforma no tiene un camino fácil por lo que el Gobierno vende su participación en ISA que le dará $14 billones.  Sin embargo las propuestas van desde gravar la canasta familiar con IVA hasta reducir la base a partir de la cual empiezan a declarar las personas naturales y eliminar la mayoría de exenciones y beneficios tributarios donde el Sector cooperativo tiene un régimen tributario especial lleno de vacíos y defectos.
ViviendaLey recientemente sancionada incluye al Sector Solidario como beneficiario de los subsidios y estímulos a la Vivienda que impulsa el gobierno nacional y que en su primera etapa iniciará con los subsidios a la cuota inicial para Vivienda de Interés Social.  Esta ley trae además la obligación de una política pública para jóvenes menores de 35 años, plazos de 30 años, subsidios para mejoramiento de Vivienda a personas que ya han recibido subsidios, reducción de 10 a 5 años en la restricción para vender viviendas que han recibido auxilios y menores tasas de vivienda en el Fondo Nacional del Ahorro.

Sector Solidario

Se tomaron los estados financieros a 2 y 6 dígitos reportados por las entidades solidarias a diciembre de 2020 y publicados como dato abierto por la Supersolidaria[1] para calcular los principales indicadores del sector solidario seleccionando solo entidades que presentaban saldos de activos e ingresos superiores a $100 millones tanto en el 2020 como en el 2019 encontrando lo siguiente[2]:

Crecimiento promedio de los activos. se observa un comportamiento positivo aunque es evidente la desaceleración:

  • El promedio de crecimiento de todo el sector fue de 4,8%, menor al 7,1% de crecimiento del 2019.
  • El mejor crecimiento lo tienen las cooperativas con actividad financiera que se expanden 8,2% frente a 9,4% del año anterior (no se tienen en cuenta cooperativas intervenidas).
  • Los fondos de empleados crecen un 6,2% frente a 8,6% del año anterior, similar a lo ocurrido con las mutuales que crecen un 6,9% versus el 9,6% precedente.
  • Las otras entidades sin captación de ahorros cuya cartera de crédito es superior al 50% del activo crecieron apenas 0,5% frente a 5,2% del año anterior.
  • Las demás entidades cooperativas en ambos años crecen 4,4%.

Crecimiento promedio de la cartera. se observa un comportamiento negativo casi en todos los sectores:

  • La caída promedio del total de la cartera en todo el sector es del -3,4% frente al crecimiento del 4,9% del año 2019
  • El mejor comportamiento lo tienen las cooperativas con actividad financiera cuya cartera en promedio crece 1,2% aunque muy por debajo del 7,3% del año anterior (no se tienen en cuenta cooperativas intervenidas).
  • Los fondos de empleados en promedio su cartera decrece un -1,4% frente al crecimiento del 7,3% logrado en 2019, similar a lo ocurrido con las mutuales que decrecen un -2,7% versus el 7,3% precedente.
  • Las otras entidades sin captación de ahorros cuya cartera de crédito es superior al 50% del activo, su cartera también se contrajo en -2,4% luego de crecer 4,4% en el año anterior.
  • Las demás entidades cooperativas en ambos años decrece su cartera de crédito con un promedio de -20,6% para 2010 y -8,4% para 2019, lo cual no sorprende porque su cartera no es representativa en el total de activos.

Crecimiento promedio de las Captaciones (aportes y ahorros donde aplica). se observa un comportamiento positivo contrario a lo que ocurrió con la cartera lo que muestra una gran confianza de los asociados en sus entidades manteniendo e incrementando sus recursos aportados y depositados y explica el incremento de la liquidez dado que tal crecimiento no pudo traducirse en mayor cartera de crédito:

  • El crecimiento promedio del total de captaciones (aportes y ahorros) del todo el sector es del 7,3% levemente inferior al crecimiento del 8,3% del año 2019.
  • El mejor comportamiento lo tienen las cooperativas con actividad financiera cuyas captaciones en promedio crecen 11,6% inclusive más que el promedio observado el año anterior que fue de 11,2%.
  • Los fondos de empleados aumentaron en promedio sus aportes y ahorros en 7,7% durante 2020 frente al 9,2% del año anterior pese a la reducción en el número de asociados.
  • Las asociaciones mutuales son menores en número y tamaño pero exhiben un crecimiento en su capital social y ahorros de 9,7% frente a 15% del año anterior.  Dadas las “asfixiantes” exigencias regulatorias y de Supervisión de los últimos años sobre las Cooperativas con actividad financiera (opinión personal) y más recientemente sobre los Fondos de Empleados de categoría plena, es posible que se esté presentando una reacomodación del sector y que a futuro observemos un incremento de las asociaciones mutuales dedicadas a la intermediación financiera a menos que la Supersolidaria advierta tal situación y endurezca sus controles y vigilancia sobre este tipo de entidades para desestimular la tendencia.  En general las mutuales no deben inscribirse en FOGACOOP, pueden tener un vinculo abierto, vincular personas jurídicas sin animo de lucro y captar ahorros y colocar crédito igual que un Fondo de Empleados o Cooperativa con actividad financiera aunque pertenece al régimen tributario especial igual que éstas últimas.
  • Las otras entidades sin captación de ahorros cuya cartera de crédito es superior al 50% del activo, sus aportes crecieron un 5,7% frente a 6,1% del año anterior, similar a lo ocurrido con las demás entidades cooperativas donde el indicador arroja un resultado de 5,7% y 6,6% respectivamente para 2020 y 2019.

Crecimiento promedio los ingresos. La caída de la cartera y la reducción de las tasas de interés del mercado que reduce la rentabilidad de las inversiones, efectivo y equivalentes y presiona la baja de las tasas de los nuevos desembolsos podría explicar la caída generalizada de los ingresos que en 2020 fue del -2,9% frente a 5,9% del año 2019:

  • La menor caída se observa en las cooperativas con actividad financiera cuya contracción es de apenas -0,8% frente al crecimiento de 5,4% en el año anterior.
  • Los fondos de empleados presentan una caída en sus ingresos de -2,5% frente al incremento de 7,5% observado en 2019.
  • Las asociaciones mutuales reducen sus ingresos en -0,6% durante 2020 luego de crecer 10,8% en 2019.
  • Las otras entidades sin captación de ahorros cuya cartera de crédito es superior al 50% del activo, sus ingresos cayeron -5% frente al crecimiento del 4,6% del año anterior, similar a lo ocurrido con las demás entidades cooperativas donde el indicador arroja un resultado de -2,8% y 3,8% respectivamente para 2020 y 2019.

Crecimiento promedio los Asociados. Lamentablemente la pérdida de empleos generó también una reducción en el número de asociados del sector cooperativo del -3,2% frente al crecimiento del 2,4% del año anterior:

  • Las cooperativas con actividad financiera y las asociaciones mutuales son las que presentan crecimiento de su base social durante el 2020 con 1,2% y 1,7% respectivamente que aunque inferiores a los crecimientos del año 2019 de 5,3% y 4,2% sacan la cara por el sector solidario en materia de crecimiento en asociados.
  • Resulta apenas lógico con la pérdida de empleos que se dio en el 2020 que sean los Fondos de Empleados los más perjudicados con una caída en su base social del -5,8% frente al crecimiento de 2,7% que habían mostrado un año atrás.
  • Las otras entidades sin captación de ahorros cuya cartera de crédito es superior al 50% del activo, sus asociados se redujeron en -1,7% frente al crecimiento del 1,4% del año anterior, similar a lo ocurrido con las demás entidades cooperativas donde el indicador arroja un resultado de -1,7% y 1,1% respectivamente para 2020 y 2019.

Cartera / Activos (promedio). El menor crecimiento de la cartera de crédito durante el 2020 frente al crecimiento del activo dada la expansión de las captaciones y aún a pesar de la reducción del endeudamiento bancario, disminuye la participación de la cartera en el total de activos que en los años 2018 y 2019 se mostró estable:

  • En las cooperativas con actividad financiera cae del 78% en 2019 al 73,2% al cierre de 2020.
  • En los Fondos de Empleados es mayor la caída en la participación de la cartera cuyo promedio se redujo de 75,2% al 69,9%.
  • Similar fenómeno ocurre con las mutuales donde se reduce de 65,6% al 60,2%
  • En las cooperativas sin captación de ahorros pero con cartera superior al 50% del activo la participación de la cartera en el total de activos se reduce de un promedio de 79% en el 2019 a 76,1% en 2020 presentando la menor caída.

Apalancamiento con Asociados: Captaciones (aportes y ahorros) / Activos (promedio). Concordante con el fenómeno descrito precedentemente la participación de las captaciones (aportes y ahorros) se incrementa en el total de activos disminuyendo la dependencia de obligaciones financieras.

  • En las cooperativas con actividad financiera el apalancamiento promedio con asociados (aportes y ahorros) se incrementó del 77,5% al 79,9% del total de activos.
  • En los Fondos de Empleados el aumento fue menor pasando del 81% al 81,9%
  • En las mutuales pasó de 71,1% al 72,6%
  • En las cooperativas sin captación de ahorros pero con cartera superior al 50% del activo la participación de los aportes en el total de activos se incrementó de un promedio de 62,9% en el 2019 a 65,3% en 2020.
  • En las demás entidades cooperativas donde la actividad crediticia no es la principal, o resulta marginal, el total de aportes pasa de representar el 29,5% al 30% del total del activo, siendo mucho mayor el apalancamiento con capital institucional, obligaciones financieras, cuentas por pagar (especialmente proveedores) y Fondos sociales y mutuales.

Apalancamiento con obligaciones financieras. El incremento de las captaciones de aportes y ahorros y la reducción de la cartera aumentaron la liquidez y permitieron prepagar obligaciones financieras reduciendo el apalancamiento financiero externo en promedio de 5,1% al 4,4%:

  • En las cooperativas con actividad financiera el apalancamiento con obligaciones financieras se redujo de un promedio de 4,5% al 3,2%.
  • En los Fondos de Empleados también se redujo del 1,8% al 1,2%
  • En las mutuales pasó del 6,5% al 4,9%
  • En las cooperativas sin captación de ahorros pero con cartera superior al 50% del activo pasó del 9,3% al 7,9%.
  • Solamente en las demás entidades se incrementó del 8,2% al 8,6% manteniendo una tendencia alcista desde 2018 cuando era de 7,3%.

Apalancamiento propio con Patrimonio sin aportes, fondos sociales y mutuales. Las fuentes propias sin costo se mantienen en niveles cercanos al 20% reduciéndose un poco en las Cooperativas con actividad financiera donde cayó del 15,7% al 14,7% y en las mutuales donde también cayó la participación del 18,6% al 17,7% promedio, mientras en los Fondos de Empleados se incrementó del 13,9% al 14,1%.  Las Cooperativas con actividad crediticia superior al 50% sin captación de ahorros se mantiene en niveles del 19% y en las otras cooperativas se mantiene en niveles cercanos al 40% siendo las que presentan la mayor financiación propia de sus actividades.

Promedio de Ingresos operacionales / Activos. En general los ingresos pierden participación frente al total de activos, es decir, se reduce la rentabilidad de los activos por la menor participación de la cartera y la reducción de las tasas del mercado que afectan la rentabilidad de los demás activos financieros:

  • En las cooperativas con actividad financiera los ingresos ordinarios pasan de representar el 12,9% en el 2019 al 11,7% en 2020 similar a lo ocurrido en los Fondos de Empleados donde también se reduce del 12,9% al 11,7%.
  • Tradicionalmente las mutuales y demás cooperativas con actividad crediticia superior al 50% pero sin captación de ahorros prestan a tasas superiores pero también se presenta una reducción del 14,9% al 13,7% en las primeras y del 18,4% al 17,7% en las segundas.
  • Pese a lo anterior los márgenes brutos no parecen haberse afectado de manera significativa porque se compensaron con una caída en el costo de los depósitos y las obligaciones financieras, motivo por el cual, se mantiene estable en las cooperativas con actividad financiera alrededor del 76%, es decir, de cada $100 pesos de ingresos operacionales quedan libres $76 pesos luego de cubrir los costos de los depósitos y obligaciones financieras.  En los fondos de empleados este mismo indicador se mantiene en niveles del 80% dado que muchas entidades se apalancan con ahorros permanentes sobre los cuales no pagan rendimientos y en las mutuales se mantiene en niveles del 70%.

Promedio de Margen Neto (Excedentes / Ingresos). En general la caída de los ingresos y el aumento del deterioro disminuyó el promedio de margen neto del sector del casi 12% al casi 9% con un peor comportamiento en las cooperativas con actividad financiera donde cayó del 14% al 9% seguido de los fondos de empleados cuyo margen neto promedio cayó casi 16% a 13%.  En las mutuales también cae de 4,7% a 3,1% y en las cooperativas con actividad crediticia superior a 50% sin captación de ahorros se reduce de casi 10% a 7% aproximado.

Promedio de Rentabilidad de aportes (Excedentes / aportes). A pesar de que se reduce la rentabilidad neta promedio sobre aportes especialmente en todas las entidades que se dedican a la actividad crediticia, todavía resulta suficiente para revalorizar los aportes o mantener el capital pero se reduce la capacidad de alimentar fondos sociales o viceversa:

  • En las cooperativas con actividad financiera se cae a la mitad pasando de 9,2% a 4,9% permitiendo si así se quisiera, revalorizar el 100% de los aportes con parte del remanente (2,45%).
  • En los fondos de empleados la caída es menor pasando del 11,9% al 9,9%.
  • En las asociaciones mutuales es mucho peor cayendo del 32,1% al 13% pero en las mutuales el capital social no se revaloriza porque no es reintegrable.
  • En las cooperativas con actividad crediticia superior al 50% del activo pero sin captación de ahorros, también se reduce del 4,4% al 3,7%.
  • El único grupo que incrementa su rentabilidad son las otras cooperativas, la mayoría de ellas del sector agropecuario, que pasan de 8,1% al 16,8%.

Calidad de Cartera (Mora / Bruta). En general la morosidad del sector solidario se incrementó en el 2020. De acuerdo con datos publicados por la Supersolidaria las cooperativas con actividad financiera desmejoraron su indicador de calidad de cartera pasando de 4,96% en diciembre de 2019 a 7,03%, es decir, dos puntos porcentuales.  En las demás entidades de acuerdo con cálculos propios el resultado es el siguiente:

  • Entre 381 fondos de empleados con activos entre $1000 y $4000 millones de activos fue de 3,15% promedio al cierre de 2020.
  • Entre 184 Fondos de empleados con activos entre $4 mil y $10 mil millones de activos el indicador de calidad de cartera cerró el 2020 con 3% promedio, resultado que se repite entre los 136 fondos de empleados con activos entre $10 mil y $30 mil millones.
  • Entre los 58 fondos de empleados con más de $30 mil millones de activos sin Cavipetrol es de 2,55% y con Cavipetrol de 2,54%.
  • Entre las 30 mutuales con actividad crediticia significativa la calidad de cartera cerró en 4,48% y en las 306 Cooperativas con cartera mayor al 50% del activo sin captación de ahorros el indicador promedio es del 8,68%.

En conclusión el sector solidario sigue mostrando buenos indicadores luego del choque externo generado por la pandemia mostrando crecimiento a menor ritmo de sus captaciones de aportes y ahorros, el cual no se tradujo en crecimiento de cartera incrementándose consigo la liquidez, pero reduciéndose el endeudamiento bancario.  La rentabilidad por su parte cae, debido al incremento de las provisiones dado el mayor deterioro de la cartera y la menor generación de ingresos por caída de la cartera y de las tasas de interés del mercado.

Normatividad Sector Solidario

En los últimos años además los cambios regulatorios han sido muchos y frecuentes así como el incremento de las exigencias, sanciones y reportes de la Supersolidaria con un efecto negativo en la eficiencia operativa y en la motivación para ejercer cargos de dirección y control por parte de los asociados:

  • 2013 – 2015 NIIF – Contables
  • 2015 – SIAR – riesgos
  • 2017 – Decreto 344 Prudenciales
  • 2018 – Decretos 961 y 962 Riesgo de Liquidez y Buen Gobierno y SARLAF
  • 2019 – SARL
  • 2020 – Requerimientos, Visitas Extra Situ, flujos de caja y reportes, multas, investigaciones.
  • 2021 –  Nueva circular básica jurídica y nueva circular básica contable publicada en el diario oficial el 27 de enero de 2021.

Para el año 2021 la gran mayoría de entidades del sector solidario deberá ajustar su estructura y reglamentos internos entre otras para:

  • Implementar el Sistema de Administración de riesgo de Crédito SARC
  • Hacer los ajustes al sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo – SARLAFT
  • Aprobar los códigos de conducta y de Buen gobierno que traen las circulares como exigencia.
  • Modificar la reglamentación de sus fondos sociales y mutuales acorde con las nuevas instrucciones de la Supersolidaria

ANEXO TABLAS (CIFRAS EN MILLONES DE PESOS COLOMBIANOS)

Descarga el anexo con los resultados BLOG 👉🏻 – Análisis Sectorial 2020


[1] http://www.supersolidaria.gov.co/es/entidades-vigiladas/entidades-vigiladas-que-reportan-informacion-por-ano

[2] https://diegobetancour.com.co/indicadores-sector-solidario-a-dic-2020-diego-betancour/

Manejo inteligente del Dinero

Manejo inteligente del Dinero

En tiempos convulsionados como los actuales resulta de vital importancia el manejo inteligente del dinero.  No son pocos los hogares que con la ilusión de tener un estándar de vida acorde con los patrones que promueve la sociedad de consumo a través de toda la parafernalia publicitaria que nos inunda por redes sociales, televisión e internet, han elevado sus niveles de endeudamiento por encima de sus posibilidades económicas reales.

Las consecuencias han sido en muchos casos contrarias a las expectativas y la calidad de vida ha desmejorado reflejada en estrés y más horas de trabajo para poder pagar las deudas.  Dicho de otro modo: “ganamos dinero que no tenemos, comprando cosas que no necesitamos, para poder impresionar a gente a la que ni siquiera le importamos”.  O lo que es peor, nos endeudamos para comprar cosas que no nos queda tiempo de disfrutar porque tenemos que trabajar cada vez más horas para pagar las deudas en que nos metimos para conseguirlas.

Como romper esta trampa?

Lo primero es saber que la búsqueda de una vida plena y feliz es el verdadero sentido de nuestra existencia y no necesariamente ello se consigue a través de la acumulación material o el gasto elevado de dinero.  Por supuesto que algunas personas logran tener económicamente una posición privilegiada gracias a su ingenio, trabajo, talento o buena suerte.  Cualquiera que sea la razón, esas afortunadas personas disponen de medios económicos para gastar más dinero que el común de personas y adquirir más y mejores bienes y servicios, lo cual, sin embargo, no es garantía de felicidad como tampoco es impedimento el carecer de ellos.

Posiblemente el secreto de la felicidad tenga que ver más con agradecer y disfrutar de manera más consciente lo que ya se tiene y lamentarse menos de lo que aparentemente carece: la vida, la salud, la familia, los amigos, disfrutar el medio que te rodea a través de los sentidos, poder ver, oler, saborear, sentir, caminar.  Al final el inventario de bendiciones con las que contamos no son pocas y no nos han costado dinero, así que a disfrutar más la vida.  No tanto es hacerla más larga sino más ancha.

Ahora bien, llegamos a este mundo sin dinero y nos iremos sin él, pero no necesariamente hemos de vivir con los bolsillos vacíos en todo momento.  Dándole su justa importancia en nuestras vidas, no es que el dinero garantice nuestra felicidad y paz emocional, pero su mal manejo si que produce dolores de cabeza y distrae nuestra mente agotando nuestra energía en tratar de resolver diariamente una gran cantidad de problemas económicos como el pagar los gastos básicos de la vivienda, la manutención, los servicios públicos, el transporte, la educación etc.

Para ello una serie de tip’s podrían ser de utilidad:

  • Reconozca su realidad económica.  Para ello es necesario, si se tiene una familia, involucrar a los demás miembros.   A través de un sencillo ejercicio de presupuesto familiar o personal, se debe hacer un inventario detallado de nuestros ingresos y de nuestros gastos.  La meta es gastar menos de los ingresos que se generan y la diferencia debe ser equivalente al valor de las deudas y compromisos de ahorro que se tienen, porque de lo contrario crearemos un constante déficit financiero que se abulta en nuevas obligaciones que inician con tarjetas de crédito y terminan con préstamos con agiotistas. Aquí es importante tratar de ahorrar en todo aquello que resulte innecesario o suntuoso y que nos resta capacidad para otras cosas básicas o imprescindibles o que podrían darnos mayor satisfacción.
  • Procure comprar más experiencias que lujos.  Más que un auto más lujoso o una casa más grande o un celular más novedoso, tal vez lo que necesita es más tiempo para compartir con la gente que le importa, así sea solamente en un pequeño picnic cerca de su casa una tarde de domingo en un prado público.  También poder pasar más tiempo con usted mismo es importante.  Al tener menos deudas y compromisos, tendría menos necesidad de dinero y de trabajar tanto y podría dedicarse tiempo para cuidarse, hacer ejercicio o disfrutar sus pasatiempos favoritos como leer, ver series o películas, caminar, contemplar la naturaleza, las aves y en fin, las posibilidades son infinitas.
  • Busque reducir a toda cosa el uso de productos financieros costosos que tienen tasas de interés altas o cobros adicionales como muchas tarjetas de crédito con cuotas de manejo y comisiones.  Antes de tomar una nueva deuda, repita el ejercicio de planeación financiera y asegúrese de que puede hacerse cargo de esa nueva obligación sin sacrificar otros aspectos de su presupuesto personal o familiar que son más importantes.  Un crédito para la fiesta de 15 años de su hija podría no ser un gasto indispensable y en cambio podría reemplazarlo por un ahorro para el primer año de estudios universitarios y sería un mejor regalo. 
  • Si tiene familia y puede, compre un seguro de vida.  Todos tenemos segura la muerte.  Lo mejor es que no sabemos cuando.  Podría ser antes de que todos sus proyectos se materialicen y es mejor que en caso de faltar su ingreso, sus familiares puedan recibir un dinero que les ayude por ejemplo para culminar sus estudios.
  • Adquiera al menos una Vivienda.  Los programas de fomento a la Vivienda hoy ponen al alcance de prácticamente cualquier Colombiano el sueño de tener casa propia, siempre que logre por supuesto, demostrar ingresos iguales o superiores al salario mínimo.  Si inicia temprano el pago de su crédito hipotecario, preferiblemente cuando todavía es soltero, seguramente para los 40 años, ya será propietario de su vivienda y podrá iniciar la compra de una segunda vivienda que le genere ingresos adicionales a los de su pensión.
  • Cotice para su pensión.  Tiene el 90% de probabilidades de que ésta sea inferior a 2 SMLMV, pero para cuando tenga la edad, si ha hecho las cosas bien, seguramente ya será dueño de su casa y no paga arrendamiento, recibirá un segundo ingreso de la segunda vivienda que compró, preferiblemente no debería estar pagando obligaciones financieras de ningún tipo y sus hijos probablemente ya serán adultos independientes y responsables gracias al buen ejemplo que les dió, a la formación del hogar y las oportunidades de educación que les brindó.
  • Ahorre para lo imprevisible y para lo previsible.  Tenga dos fondos separados.  Uno para pagar esos gastos que se sabe cuando llegarán: Las Vacaciones, Compras de Navidad, El pago de los impuestos y seguros, las matriculas escolares.  Y otro fondo independiente de cuota más pequeña pero constante durante toda su vida para hacer frente a situaciones inesperadas como la pérdida de un empleo, una calamidad doméstica, accidente, enfermedad o pandemia.
  • Cuide su salud física.  Haga ejercicio, camine, controle su peso, tensión arterial, coma saludable, duerma al menos 6 a 8 horas diarias, maneje la ansiedad y el estrés.  En general cuide su cuerpo pues a través de él usted experimenta el mundo.
  • Cuide su salud mental y espiritual.  Lea.  Estudie. Visite, llame, hable y comparta con su familia.  Mantenga un cercano grupo de amigos con los que mantenga contacto y se reúna para hablar, celebrar, disfrutar.  Dedíquese tiempo a solas para meditar o simplemente para no hacer nada y dejar que todo transcurra muy lentamente y sin afanes al menos durante unos minutos diariamente.  Practique sus creencias religiosas, políticas y cultive su intelecto y sus ideas sobre la vida, la existencia y la felicidad, sin lastimar la conciencia y creencias de las otras personas, en especial, de las que ama y le importan.
  • Si le nace y le gusta, desarrolle algún tipo de emprendimiento que pueda generarle ingresos adicionales haciendo algo que le guste a usted o a los miembros de su Familia.  Aléjese de cualquier oferta de negocio o inversión que ofrezca dinero fácil, rápido y seguro porque seguramente una de esas tres cosas no es cierta.

Por último, recuerde que la vida no se acaba con la pensión y que se trabaja para vivir, no se vive para trabajar.  Por ende, tenga un plan para ocupar su tiempo y continuar disfrutando la vida cuando alcance la pensión. 

Consecuencias de la PANDEMIA para el sector solidario en Colombia

Consecuencias de la PANDEMIA para el sector solidario en Colombia

La Pandemia del COVID 19, las medidas de confinamiento y distanciamiento social y sus efectos en el sector solidario vigilado por la Supersolidaria

La forma en que la parálisis de los sectores productivos durante casi tres meses y el lento retorno a la actividad productiva de la mayoría de ellos pueda afectar al sector solidario varía mucho dependiendo del sector económico al cual pertenezcan sus asociados:

  1. Los Fondos de Empleados en principio se verán afectados tanto como se afecten las nóminas de las empresas patronales (las que generan el vínculo común de asociación).  Observando los 185 fondos de empleados con más de $10 mil millones de activos (13,55% del total de Fondos) quienes concentran el 36% de los empleos generados por el subsector, agrupan el 57% de sus asociados y concentran el 79% de sus activos; se observa que la mayoría está vinculado con empresas que tienen gran capacidad económica o no se verán tan afectados con la contingencia o se recuperarán fácilmente como son:
  • El Fondo de Empleados de Ecopetrol, CAVIPETROL que tiene $1,5 billones de activos.
  • El Fondo de Empleados de los Médicos PROMEDICO con casi medio billón de pesos de activos, que precisamente se esperaría en medio de la Pandemia tendrían más trabajo, la verdad es que un sector importante con ellos no relacionados con la atención de pacientes con problemas respiratorios (cirujanos estéticos, traumatólogos, cardiólogos etc.) verán reducido de manera importante el volumen de atención de consulta externa y otros procedimientos quirúrgicos.
  • El tercer fondo más grande es Presente de Almacenes Éxito que por estar vinculado a la distribución de alimentos y bienes de primera necesidad no debería afectarse gravemente por la pérdida de asociados debido a la pérdida de su empleo o la disminución de sus ingresos.
  • Si seguimos en el listado, los Fondos de Empleados más grandes de Colombia están vinculados con el sector Financiero, el sector de servicios públicos, laboratorios farmacéuticos, el magisterio, sector de la construcción y cementero, infraestructura, Grandes Superficies, industria alimenticia y servicios de vigilancia.

En general es de esperarse que la mayoría del subsector de Fondos de Empleados salga en buenas condiciones de la Pandemia, pero no indemne debido a:

  • Los Fondos de Empleados de empresas que suministran trabajadores temporales o en misión verán drásticamente reducido su nivel de asociados cuyos contratos serán suspendidos o cancelados.
  • Los Fondos de Empleados de las empresas de transporte masivo a nivel nacional y de distribución de combustibles saldrán igualmente gravemente afectados.
  • Los Fondos de Empleados del sector Hotelero, Turístico, Restaurantes, Discotecas, Bares, sector comercial y similares presentan el panorama más oscuro pues el sector económico al cual pertenecen sus asociados tienen una mayor incertidumbre a mediano plazo y posiblemente tengan los recortes más severos de personal y por ende la pérdida de asociados será tan grave que probablemente haga inviable la operación del Fondo de Empleados a mediano plazo.

El retiro de una gran cantidad de asociados no solo por la afectación directa en la pérdida de su empleo o la disminución de sus ingresos sino también por las afectaciones indirectas de su grupo familiar (ejemplo: las remesas que reciben miles de familias en Colombia de familiares en el exterior que también han perdido sus empleos), supone una reducción importante en los aportes y ahorros y por ende en la cartera, lo que a su vez reduce los ingresos e incrementa los riesgos de liquidez y crédito. 

Lo más grave es que la terminación definitiva de contratos laborales en muchas empresas que tienen fondos de empleados o cooperativas cerradas, podría dificultar la recuperación de la mayoría de la cartera de crédito a un punto que la continuidad de la entidad resulte inviable por asfixia del flujo de caja y pérdidas significativas por deterioro de cartera.

En estos casos la devolución de los aportes y ahorros permanentes a los ex asociados podría no darse oportunamente generando la necesidad de liquidar voluntaria o forzosamente por inviabilidad financiera ya que además del retiro forzoso masivo se podría dar el retiro voluntario masivo derivado del “pánico” de los asociados cuando la liquidez se agote o las pérdidas por provisiones de cartera comprometan el valor de sus aportes y deban efectuarse retenciones importantes a los ex – asociados.

Salvo las Cooperativas de Ahorro y crédito que cuentan con el seguro de depósitos del FOGACOOP, el sector solidario no cuenta con ningún apoyo del Gobierno Nacional en materia de liquidez o protección de los ahorros, motivo por el cual, la seguridad de los aportes y ahorros dependerá de la adecuada gestión de riesgos por parte de los administradores.  Los fondos de empleados y asociaciones mutuales administran ahorros por casi $6 billones de pesos y los aportes sociales de todo el sector solidario suman casi $10 billones.

Por otra parte, los verdaderos efectos de la pandemia se verán en los resultados del año 2021 porque con los programas de periodos de gracia y refinanciaciones un asociado que pierda el empleo primero recibiría un periodo de aplazamiento de tres meses (abril, mayo y junio) para luego recibir una refinanciación con un periodo de gracia de dos meses (julio y agosto) así que si para septiembre no ha logrado conseguir empleo o recuperar sus ingresos, seguramente llegará a una mora de entre 60 a 90 días para final de año llegando a categoría “C”, cuya provisión apenas es del 10%, pero en los meses siguientes llegará a “D” y “E” provisionándose el 100% de la cartera y quedando el 90% del gasto para el año 2021. 

En general el riesgo de crédito en todo el sistema de economía solidario trasladará la mayoría del efecto del deterioro de la cartera al año 2021 así que al igual que la Pandemia según el director de la OMS: “lo peor está por venir”, en materia de deterioro de la cartera también lo peor está por venir y ser verá apenas en el 2021 cuando además se pretende por parte de la Supersolidaria establecer un nuevo y más “duro” modelo de constitución de provisiones (deterioro) denominado pérdida esperada, cuyos efectos sin duda será que las provisiones se dupliquen, que en un escenario de bajo riesgo, puede ser aceptable siempre que se den al menos tres años para registrar la diferencia gradualmente, pero en un escenario de mayor riesgo como el que se avecina, puede tener graves efectos.

Adicionalmente, la reducción de la tasa de interés del banco de la república del 4,25% al 2,75% y no sería raro que se reduzca un poco más en lo que resta del año, tendrá un efecto inicialmente en el costo de los depósitos y luego se trasladará al costo del crédito especialmente en Vivienda y Libranza. 

Es decir que para el año 2021 se combina un escenario de elevadísima liquidez por los créditos que la banca dejó de hacer en el 2020 (los desembolsos semanales se han caído a la quinta parte de lo que se observaba en el 2019) y los cupos de crédito otorgados por el Banco de la República de $23,5 billones.

Esto llevará a una “feroz” competencia del sector solidario con los bancos que van a intentar comprar su cartera de libranza, especialmente la de los mejores clientes, con tasas para compra de cartera que estarán por debajo incluso del 0,80% mes vencido, en consumo por debajo incluso del 0,90% mes vencido y en vivienda por debajo del 0,70% mes vencido además de los subsidios que el Gobierno destinará a la compra de Vivienda de hasta $400 millones, subsidios a los que el sector solidario no tiene acceso hasta hoy, como tampoco tiene acceso a liquidez del Banco de la República.  Será una lucha dura y desigual.

El efecto de los periodos de gracia y las refinanciaciones además de la disminución de la cartera por menor colocación de crédito y el cruce de aportes y ahorros de todos los asociados retirados junto con el incumplimiento de una gran cantidad de créditos tendrá efectos materiales en la liquidez y rentabilidad del todo el sector de economía solidaria, no solo en el 2020 sino principalmente en el 2021.  Esto afectará por ende los programas sociales, auxilios y beneficios para los próximos años, antes de que se logre regresar a los niveles de excedentes previos a la crisis.

En las Cooperativas de Ahorro y Crédito abiertas y las que no captan ahorros, pero se dedican al crédito y son de vinculo abierto la problemática será aún mayor cuando un porcentaje de asociados importante son independientes, informales, cuenta propia o pertenecen de algún modo a los sectores: comercio, transporte, bares y restaurantes, hoteles y turismo, por mencionar solo algunos y además al parecer el sector agropecuario no necesariamente pasa por un buen momento en medio de la pandemia.

A pesar de que el sistema financiero tiene la ventaja de contar con apoyos directos del Gobierno, sus resultados se verán también afectados por la pérdida de rentabilidad de sus inversiones, el deterioro de su cartera y la caída de sus ingresos de cartera por alivios y menor actividad de colocación.  Es por ello que se espera que también recorten parcialmente, aunque en menor proporción, parte de su nómina.  De todos modos, no se espera una crisis financiera pues en Colombia bien está construida la premisa económica de que cuando al país le va “mal” al sector financiero le va “regular” y cuando al país le va “bien” al sector financiero le va “fenomenal”.

En el caso de las Cooperativas de sectores como el transportador se verán sin duda afectadas por la disminución en los pasajeros y en la carga por la menor actividad económica, pero podrán recuperarse rápidamente por el efecto rebote que dará la economía una vez se reabra la actividad económica de la industria y la construcción, aunque el transporte intermunicipal y aéreo tendrá mayores afectaciones.

En el caso de las asociaciones mutuales dedicadas a previsión y salud, se podrían ver afectadas además del ahorro y el crédito por las mismas razones descritas previamente, por los potenciales efectos negativos que en la vida y salud de los asociados pueda tener la pandemia y cuyas dimensiones todavía está por conocer el país, especialmente en el segundo semestre del año 2020 y cuyo riesgo solo cesará cuando llegue la vacuna.

En conclusión, la enorme pérdida de empleos generada por la parálisis económica del país y que continuará por varios meses en especial de algunos sectores, va a implicar la pérdida de casi 2 millones de empleos dado que ANIF espera que el desempleo afecte a casi 4 millones de colombianos cuando antes de la crisis apenas superaba los 2 millones. 

Muchos de esos nuevos desempleados, son parte de los 6 millones de asociados del sector solidario y por ende, las consecuencias en la liquidez, la calidad de la cartera, los resultados y la sostenibilidad de los programas sociales a medio plazo serán importantes, pero se verán en toda su dimensión especialmente en el año 2021 porque los planes de alivio y refinanciación diferirán el efecto de la materialización del riesgo de crédito.

SUPERSOLIDARIA AFINA CONTROLES Y REGLAMENTACIÓN

SUPERSOLIDARIA AFINA CONTROLES Y REGLAMENTACIÓN

Con la llegada de un nuevo Superintendente se iniciaron una serie de cambios regulatorios y al interior de la Supersolidaria tendientes a lograr una mayor efectividad de la Supervisión en el cumplimiento de la normatividad vigente y la adecuada gestión de los riesgos. 

Ello en sí mismo es positivo porque conduce a mayor disciplina, transparencia, seguridad y eficiencia en la administración de las entidades solidarias y a largo plazo contribuye al fortalecimiento de la percepción de seguridad de éstas entidades ante los colombianos lo que debería permitir su crecimiento tanto en asociados, como en tamaño de recursos administrados y por supuesto resultados económicos y sociales.

Dando por descontada la buena fé y el ánimo de acertar por parte de la Superintendencia, existen por supuesto validas preocupaciones por la proporcionalidad de las multas que recientemente han sido impuestas a muchas entidades a nivel nacional, donde se observan casos que llegan a ser de casi el 1% del total del Activo, lo que a mi juicio puede resultar desproporcionadamente innecesario frente al ánimo educativo que debe acompañar una multa por el incumplimiento de una norma.

Estas multas más bien pueden terminar haciéndole un favor al sistema financiero al desestimular la aparición de nuevas empresas de economía solidaria por el enorme riesgo legal que entraña la administración de éstas entidades por parte de personas que en ocasiones no son necesariamente expertas en finanzas, legislación y administración de empresas. 

Es decir, cuando se es gerente, directivo, revisor fiscal o contador de una Empresa Solidaria de una entidad como la que tuve la oportunidad de conocer, con activos por $5.500 millones y le llega una multa por $45 millones de pesos por enviar tarde los estados financieros, francamente es posible que los directivos y empleados se cuestionen si fue buena idea constituir un Fondo de Empleados cuando existía la posibilidad de un convenio por libranza con un Banco y así no arriesgarse, no solo a éstas multas institucionales, sino también a multas “personales” que pueden ser igualmente onerosas y que deberán pagar de su propio “bolsillo” por errores no dolosos, cometidos en el cumplimiento de una labor que, en el caso de los integrantes de los órganos de administración y control social, incluidos los comités, en la mayoría de los casos es ad-honorem.  Esto por supuesto, entraña el riesgo de que, a futuro, con el antecedente de una multa, los demás asociados no quieran postularse para los cargos de elección democrática en la entidad solidaria.

Es decir, pese a que la Supersolidaria obra en pleno derecho y respetando el derecho a la defensa y el debido proceso en todo momento, no es menos cierto que es necesario revisar de manera más atenta la proporcionalidad de la multa frente a la gravedad de la falta, sobre todo cuando no se trata de casos dolosos sino al incumplimiento de normatividad.

En general, en los requerimientos que he tenido la oportunidad de conocer y que han dado origen a la apertura de procesos disciplinarios que pueden conducir finalmente a la imposición de multas están las siguientes para que les preste especial atención:

  1. Se incumple el porcentaje de constitución del Fondo de Liquidez.
  2. No se envían, se envían incompletos, alterados o tarde los reportes a la Supersolidaria a través del SICSES.
  3. No se envían los controles de legalidad después de la Asamblea señalados en el Titulo III, capítulo II de la Circular Básica Jurídica o no se envían los estados financieros impresos de que trata el capítulo X numeral 3 de la Circular Básica Contable.  Frecuentemente las entidades solidarias confunden unos con otros pensando que son lo mismo.  Ambos son trámites diferentes que deben efectuarse después de la Asamblea.
  4. No se implementa adecuadamente el Sistema de Administración de Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del terrorismo – SARLAFT.

Como puede observarse, éstas 4 causas frecuentes de sanciones son temas de cumplimiento legal.  No estamos hablando de préstamos a directivos o familiares sin el lleno de requisitos legales, estatutarios o reglamentarios, ni fraudes o abuso de confianza, robos o situaciones dolosas similares y aun así, las multas son francamente elevadas.

Lo anterior refuerza la necesidad de prestar especial atención al cumplimiento de la normatividad vigente que pareciera, las instituciones en algunos casos se han venido relajando en su cumplimiento como es el caso de la evaluación anual de la cartera de crédito (ver cartas circulares 03 y 06 de 2019) donde equivocadamente se cree que solo aplica para las Cooperativas de Ahorro y Crédito cuando la verdad es que es obligatoria anualmente para toda entidad que tenga Cartera de Créditos (cuenta 14) independientemente de su naturaleza, actividad económica o tamaño y las que eventualmente lo hacen, no aplican los criterios establecidos en el numeral 2.4 de la Circular Básica Contable. 

Esta normatividad se espera sea modificada durante el año 2020 estableciendo nuevos parámetros de gestión del riesgo de crédito SARC incluyendo la matriz de evaluación del riesgo, un nuevo proceso denominado originación y una nueva provisión individual del 0,5% sobre la cartera “A” que deberán incluirse en los presupuestos de 2021 – 2022.

Algo similar ocurre con la evaluación y reunión mensual del Comité de Riesgo de Liquidez que siendo obligatorio desde el año 2004 para todas las entidades que captan ahorros, en la mayoría de entidades funciona deficientemente o no funciona conforme a la normatividad, que de paso sea dicho, acaba de ser modificada mediante circular externa 06 y 07 de octubre de 2019 y cuyos plazos de implementación empiezan a vencerse en junio de 2020.

En general, ya se están publicando para comentarios del público, Titulo por Título, el proyecto de nueva Circular Básica Jurídica y posteriormente se continuará con la reforma a la Circular Básica Contable, así que el tema regulatorio estará muy activo durante los años 2020-2021 y especialmente en lo relativo a la implementación del Sistema Integral de Administración de Riesgos.

En conclusión, se recomienda tomarse en serio el cumplimiento de éstas normas y el envío oportuno de reportes impresos o a través el SICSES, antes de que por la vía de sanciones las entidades se convenzan del modo menos agradable que el cumplimiento de éstas normas es perentorio.  Invitamos a todos los directivos, contadores y Revisores Fiscales a capacitarse y actualizarse y a todas las entidades de economía solidaria a integrarse a sus órganos de representación, asistir a las capacitaciones y debatir éstas regulaciones poniendo en conocimiento de organismos de representación Gremial como Confecoop, Analfe y Ascoop (entre otras), las multas que están siendo impuestas por la Supersolidaria para revisar con ésta, si es posible velar por el estricto cumplimiento de la norma imponiendo, si es del caso multas que proporcionalmente al tamaño de los activos y la gravedad de la falta resulten más justas, pues en lo personal, siendo importante, considero más grave el dolo o el favorecimiento propio en las operaciones de la entidad que el envío tardío de información financiera