El aumento del salario mínimo representa una buena noticia para millones de familias colombianas. No obstante, para las entidades del sector solidario implica ajustes inmediatos en los costos laborales, especialmente en aquellas organizaciones que cuentan con trabajadores que devengan este ingreso.
Es importante recordar que:
El reajuste del 23 % es obligatorio únicamente para quienes ganan el salario mínimo.
Los salarios superiores suelen ajustarse entre el 7 % y el 10 %, lo que genera una brecha frente al incremento de algunos gastos.
Impacto en costos, gastos e inflación
El aumento salarial se suma a otros factores que presionan los costos:
Reforma laboral
Reducción de la jornada laboral
Incrementos en contratos de vigilancia, servicios, honorarios y arrendamientos
En la práctica, muchas entidades están enfrentando incrementos en gastos operativos superiores a los inicialmente presupuestados, lo que obliga a revisar los presupuestos aprobados para 2026.
Tasas de interés y decisiones del Banco de la República
Las presiones inflacionarias podrían llevar al Banco de la República a ajustar su tasa de intervención, actualmente en 9,25 %. Ya se habla de una posible subida gradual hacia niveles cercanos al 11 % durante las primeras reuniones del año.
Esto tendría efectos directos sobre:
Tasas de crédito
ETF y captaciones
Obligaciones financieras
Auxilios indexados al salario mínimo
¿Ajustar o mantener las tasas de crédito?
Desde una perspectiva prudente, mantener las tasas de crédito estables durante el primer semestre de 2026 puede ser una estrategia adecuada, mientras se observa el comportamiento de la inflación y las decisiones de política monetaria.
Este periodo debe aprovecharse para evaluar:
Estructura de costos
Capacidad de pago de los asociados
Alternativas de eficiencia operativa
Ajustes necesarios en el presupuesto 2026
La recomendación es clara: revisar y ajustar el presupuesto durante enero teniendo en cuenta que:
Los gastos de personal y generales crecerán más de lo previsto
Algunos ingresos aumentarán automáticamente, como los rendimientos de inversiones
Otros requerirán decisiones estratégicas
También es recomendable migrar reuniones de asambleas, consejos y comités a formatos virtuales para reducir gastos administrativos.
Un 2026 retador, pero con oportunidades
A pesar de los desafíos, existen señales positivas:
Inflación cerró alrededor del 5,1 %
Desempleo cercano al 7,2 %
Proyecciones de inflación moderada para 2026
El mensaje para el sector solidario es claro: optimismo con proactividad, análisis constante y decisiones oportunas.
Acompañamiento permanente desde el Consultorio Solidario
Durante 2026 continuaremos reuniéndonos semanalmente en el Consultorio Solidario, un espacio de análisis práctico donde se revisan las coyunturas económicas que afectan a cooperativas y fondos de empleados.
📅 Encuentros semanales 📊 Análisis aplicado 🤝 Construcción colectiva de estrategias
El año 2025 está llegando a su fin y el sector solidario comienza a prepararse para enfrentar los desafíos económicos del 2026. Los datos más recientes del DANE y las proyecciones del Banco de la República muestran un panorama de cautela: la inflación acumulada durante los primeros diez meses del año se ubica en 4,47%, mientras que la encuesta de expectativas del Banco Central sugiere que el cierre del año podría estar ligeramente por encima del 5,2%.
Esta tendencia indica que, aunque la inflación continúa descendiendo, lo hace a un ritmo más lento del esperado, manteniendo la presión sobre los costos, los márgenes operativos y las tasas de interés.
Tasas de interés: estabilidad con señales de resistencia
Después de tres meses consecutivos de incremento en los indicadores de inflación, el Banco de la República no descarta eventuales aumentos en su tasa de intervención. Sin embargo, los analistas coinciden en que el escenario más probable es una estabilidad de tasas durante lo que resta del año y el primer semestre de 2026.
El comportamiento del dólar, que recientemente ha mostrado una tendencia a la baja, junto con la incertidumbre política por las elecciones al Congreso y la Presidencia, serán factores determinantes en la evolución de las tasas. Por ahora, tanto las tasas de captación como las de colocación mantendrán cierta resistencia, afectando la estructura de financiamiento de las entidades solidarias.
El impacto del reajuste del salario mínimo
Uno de los puntos más esperados en el cierre de año es el reajuste del Salario Mínimo Legal Vigente, que varios analistas proyectan en torno al 12%. Este incremento tendría efectos directos sobre los gastos operativos, la inflación y la capacidad adquisitiva de los hogares, elementos que deben ser cuidadosamente considerados en la planeación presupuestal 2026.
Un entorno de mayores costos y nuevos desafíos
Aunque el sistema financiero colombiano mantiene altos niveles de liquidez, 2025 no ha sido un año de gran crecimiento económico. En cambio, ha representado para el sector solidario un periodo de transformaciones profundas: la implementación de la Guía de Buen Gobierno, la entrada en vigencia del modelo de pérdida esperada, y una reforma al régimen de insolvencia que ha generado un incremento en los casos presentados.
Estos cambios tendrán efectos importantes en la estructura de costos, provisiones y gestión de riesgos de las organizaciones solidarias, obligándolas a proyectar con mayor prudencia y bajo distintos escenarios.
Presupuestar con visión estratégica
La planeación del presupuesto 2026 debe considerar variables críticas como la inflación, las tasas de interés, el comportamiento del dólar y el reajuste del salario mínimo. En un entorno de mayores provisiones, costos crecientes y riesgo de mora, las entidades solidarias deberán ajustar sus estrategias de captación, colocación y rentabilidad.
La sostenibilidad dependerá de su capacidad para:
Evaluar escenarios económicos realistas
Fortalecer su modelo de gestión financiera
Tomar decisiones oportunas frente a la fijación de tasas
Implementar controles sobre el gasto operativo
Conscientes de estos desafíos, extendemos una cordial invitación a participar en el Seminario Taller: Elaboración de Presupuestos 2026, que se realizará este viernes 14 de noviembre.
Durante la jornada se analizarán:
Perspectivas macroeconómicas 2025–2026
Comportamiento esperado de la inflación y las tasas de interés
Estrategias para la proyección de ingresos y gastos
Impacto de la pérdida esperada en la planeación financiera
Herramientas de gestión para garantizar la sostenibilidad de los resultados
El 2026 será un año de ajustes, prudencia y decisiones estratégicas para el sector solidario. A pesar de la moderación en la inflación, los costos seguirán siendo altos, las tasas se mantendrán firmes y el entorno regulatorio exigirá una gestión más técnica y previsiva.
Prepararse desde ahora permitirá a las entidades fortalecer su sostenibilidad, anticipar riesgos y mantener su compromiso con el bienestar económico de sus asociados.
La reducción de las tasas de interés por parte del Banco de la República del 4,25% al 2,25% y la inyección de $40 billones en apoyos de liquidez a los Bancos han tenido una repercusión importante en la reducción de las tasas de interés de referencia del mercado:
Teniendo en cuenta la caída de la demanda y el crecimiento económico en aproximadamente -15% durante el segundo trimestre del año, el incremento del desempleo a niveles del 21% y la inflación negativa durante mayo y junio más un mes de julio con inflación de CERO, la expectativa de inflación para 2020 es de apenas 2%, por lo que no se descartan nuevas reducciones en la tasa de interés de referencia, que llevaría todavía más abajo las tasas de interés del mercado (IBR y DTF), con un estimado del 2% para finales de año.
La menor demanda de crédito durante el tercer bimestre del año 2020 implicó una reducción del 50% en las colocaciones en el sistema financiero, esto es, casi otros $40 billones de pesos de liquidez adicional en el mercado por menor valor de créditos otorgados.
A medida que se reabre la economía es de esperarse una mayor competencia bancaria especialmente por el crédito de libranza y vivienda que actúan como “refugio” en momentos de incertidumbre, así que habrá mucho más dinero, mucho más barato, con las mismas entidades buscando “clientes” cada vez más escasos, de los cuales, los asociados del Sector Solidario con LIBRANZA Activa resultan un mercado atractivo que podría ser objeto de campañas de compra de cartera.
Situación del Sector Solidario I Semestre 2020 Vs Año 2019
Se tomaron los estados financieros a 6 dígitos publicados por la Supersolidaria en su página WEB para calcular los indicadores comparativos de las Cooperativas de ahorro y crédito y los fondos de empleados por nivel de supervisión, descartando los fondos de empleados de tercer nivel menores a mil millones de activos y los datos extremos que distorsionaban las cifras por comportamientos atípicos de sus resultados llegando a los siguientes indicadores:
Conclusiones
Se midió para cada entidad el respectivo indicador y luego por tipo de entidad el promedio, la mediana[1] y el percentil 90[2]. Comparativamente al cierre del primer semestre se observa que en general en las cooperativas y fondos de empleados de todos los niveles:
El indicador de deterioro de cartera empeoró aún a pesar de las medidas de alivio por lo cual el indicador sin duda está subestimado y revelará su verdadera dimensión en el primer semestre de 2021 cuando concluyan todas las medidas de apoyo y eventualmente a final de año dependiendo de la “disposición” que tengan las entidades de recalificar sus créditos en la evaluación de cartera, práctica o política apenas aplicada con relativa resistencia por parte de las Cooperativas de AyC y que no es de común aplicación en los Fondos.
Debido a lo anterior la cobertura de las provisiones (individual + general / Cartera en mora) se redujo y el gasto por deterioro incrementó su participación en el total de ingresos.
A pesar de lo anterior el nivel de solvencia de las entidades es buena evidenciado en un quebranto patrimonial promedio de 1,5 veces el valor de los aportes y un capital institucional promedio superior a 10 en las Cooperativas y Fondos de Empleados de primer nivel y del 9% en los otros.
La estructura financiera de las entidades ha disminuido los activos financieros generadores de ingresos financieros (cartera, inversiones, fiducias) en relación con el total de aportes, depósitos y obligaciones, pero se mantienen por encima del 100% ($100 pesos de activos financieros productivos por cada $100 pesos de activos financieros y aportes).
El costo de los depósitos no se ha reducido, lo cual muestra que las entidades no han sido igual de efectivas en trasladar las reducciones de la tasa de interés del mercado.
Este menor volumen de cartera y de su rentabilidad, manteniendo el mismo costo de depósitos y una menor rentabilidad de las inversiones, ha conllevado a una menor rentabilidad sobre aportes que anualizada se reduce prácticamente a la mitad en el primer semestre de 2020 y podría empeorar en el segundo. Como hecho positivo la suficiencia de margen y la participación de los gastos de personal y generales (sin gastos varios 511095[3]) se mantiene estable.
La cartera pierde participación en el total de activos debido a que en general presentan decrecimientos importantes generando un incremento de la liquidez en función de los depósitos y un incremento de la participación de las captaciones frente a la cartera, pues contrario a lo que pasa con ésta, los depósitos y aportes continúan creciendo con muy buena dinámica con lo cual el endeudamiento bancario también se reduce.
La rentabilidad de la cartera se reduce levemente, probablemente como resultado de las medidas de alivio y es de esperar que a futuro siga reduciéndose como estrategia para recuperar el crecimiento de la cartera y hacer frente a un mercado más competido con la Banca que tiene menos “clientes” potenciales, las mismas instituciones interesadas en prestar y una gran cantidad de liquidez a bajas tasas que buscarán refugio en la cartera de libranzas y de la vivienda ante los riesgos del crédito comercial y el microcrédito:
Cálculos propios con datos abiertos de estados financieros publicados por la Supersolidaria en su página web www.supersolidaria.gov.co[6]
Tasas de Interés del Mercado Financiero
Tasas de interés CDT Superfinanciera agosto 21 de 2020[4]
Como puede observarse en el anterior cuadro, los CDT de las entidades más grandes del sistema financiero oscilan alrededor del 3% efectivo anual, mientras los bancos más pequeños, Cooperativas Financieras y compañías de financiamiento comercial ofrecen tasas alrededor del 5%.
Las tasas de interés del Sector Solidario a junio de 2020 son comparativamente más elevadas que la ofrecida en los bancos más grandes y similar a la ofrecida por las demás entidades vigiladas por Superfinanciera.
Tasas de interés ACTIVAS del Sistema Financiero[1]
La reducción en los costos del apalancamiento está trasladándose de manera lenta pero segura a las tasas de colocación, donde los próximos dos años veremos una fuerte competencia por los mercados de consumo, vivienda y en especial libranza:
Tasas consumo sin tarjetas de crédito al 14 de agosto de 2020
En la semana que terminó el 14 de agosto de 2020 las tasas de crédito de libranza muestran especialmente que los principales jugadores del mercado prestan a tasas que están por debajo del 1% mes vencido y los desembolsos en promedio de casi $40 millones hacen pensar que son compras de cartera (cifras en miles de pesos)[5]:
Esa misma semana las tasas de crédito de Vivienda muestran que pocas entidades prestan para construcción, pero en compra de NO VIS las tasas antes de subsidio de interés descienden por debajo del 10% efectivo anual:
[1] MEDIANA: El dato que está en la mitad, así que la mitad está de ese punto hacia arriba y la otra mitad está de allí hacia abajo.
[2]PERCENTIL 90:90 de cada 100 datos está de ese nivel hacia abajo y 10 de allí para arriba.
[3]En esta cuenta 511095 frecuentemente las entidades contabilizan provisiones de fondos sociales o gastos de actividades, regalos, beneficios y atenciones a asociados que distorsionan los indicadores de margen, rentabilidad y eficiencia operacional por lo que la Supersolidaria debería volver a crear las cuentas existentes anteriormente para los Fondos Sociales en el grupo de la 5230.