Las tasas de interés del Banco de la República están en su mínimo histórico bajando del 4.25% al 2% en solo 5 meses. Ya las tasas pasivas del mercado como el IBR y la DTF se reducen al 2% y 3% con lo cual es de esperarse que lentamente se trasladen a los créditos de consumo, libranza y vivienda ofrecidos por los Bancos. El sector solidario tendrá que afrontar por tanto una fuerte competencia en el cuarto trimestre de 2020 y todo el año 2021 con ofertas de compras de cartera a sus asociados a tasas inferiores al 1% y plazos superiores a 5 años. Para competir será necesario también encontrar el modo de reducir las tasas de interés de los créditos siendo necesario también ajustar las tasas de captación y aplicar austeridad en el gasto tanto administrativo como social, especialmente porque los beneficios representados en fiestas, anchetas, regalos y auxilios podrían no actuar eficazmente como factor de retención de los asociados que de todos modos buscando reducir sus gastos en momentos de crisis, verían en las ofertas del sector bancario una forma de aliviar sus flujos de caja con la consecuente amenaza de que puedan retirarse para cruzar sus aportes y ahorros permanentes. El reto no es pues de menor importancia y coincide con un momento de reactivación de la economía, de grandes reformas que se esperan como la tributaria y la pensional y de cambios al interior del marco regulatorio, en especial de toda la circular básica contable y jurídica que requerirán capacitación, reingeniería a los servicios ofrecidos y reconversión tecnológica: gestión profesional de los riesgos y excelencia en el servicio con Rapidez, oportunidad, facilidad y menores costos para el asociado… claves de la supervivencia y el crecimiento a largo plazo.
La Supersolidaria expidió la norma en comento con las instrucciones para el otorgamiento de nuevas medidas de apoyo a los deudores del Sector Solidario, algunas de ellas de difícil aplicación práctica o de importante efecto negativo en los resultados de las entidades y bien podrían algunas de ellas mejorarse.
Situación del Sector Solidario I Semestre 2020 Vs Año 2019
Se tomaron los estados financieros a 6 dígitos publicados por la Supersolidaria en su página WEB para calcular los indicadores comparativos de las Cooperativas de ahorro y crédito y los fondos de empleados por nivel de supervisión, descartando los fondos de empleados de tercer nivel menores a mil millones de activos y los datos extremos que distorsionaban las cifras por comportamientos atípicos de sus resultados llegando a los siguientes indicadores:
Se midió para cada entidad el respectivo indicador y luego por tipo de entidad el promedio, la mediana[1] y el percentil 90[2]. Comparativamente al cierre del primer semestre se observa que en general en las cooperativas y fondos de empleados de todos los niveles:
El indicador de deterioro de cartera empeoró aún a pesar de las medidas de alivio por lo cual el indicador sin duda está subestimado y revelará su verdadera dimensión en el primer semestre de 2021 cuando concluyan todas las medidas de apoyo y eventualmente a final de año dependiendo de la “disposición” que tengan las entidades de recalificar sus créditos en la evaluación de cartera, práctica o política apenas aplicada con relativa resistencia por parte de las Cooperativas de AyC y que no es de común aplicación en los Fondos.
Debido a lo anterior la cobertura de las provisiones (individual + general / Cartera en mora) se redujo y el gasto por deterioro incrementó su participación en el total de ingresos.
A pesar de lo anterior el nivel de solvencia de las entidades es buena evidenciado en un quebranto patrimonial promedio de 1,5 veces el valor de los aportes y un capital institucional promedio superior a 10 en las Cooperativas y Fondos de Empleados de primer nivel y del 9% en los otros.
La estructura financiera de las entidades ha disminuido los activos financieros generadores de ingresos financieros (cartera, inversiones, fiducias) en relación con el total de aportes, depósitos y obligaciones, pero se mantienen por encima del 100% ($100 pesos de activos financieros productivos por cada $100 pesos de activos financieros y aportes).
La cartera pierde participación en el total de activos debido a que en general presentan decrecimientos importantes generando un incremento de la liquidez en función de los depósitos y un incremento de la participación de las captaciones frente a la cartera, pues contrario a lo que pasa con ésta, los depósitos y aportes continúan creciendo con muy buena dinámica con lo cual el endeudamiento bancario también se reduce.
La rentabilidad de la cartera se reduce levemente, probablemente como resultado de las medidas de alivio y es de esperar que a futuro siga reduciéndose como estrategia para recuperar el crecimiento de la cartera y hacer frente a un mercado más competido con la Banca que tiene menos “clientes” potenciales, las mismas instituciones interesadas en prestar y una gran cantidad de liquidez a bajas tasas que buscarán refugio en la cartera de libranzas y de la vivienda ante los riesgos del crédito comercial y el microcrédito.
El costo de los depósitos no se ha reducido, lo cual muestra que las entidades no han sido igual de efectivas en trasladar las reducciones de la tasa de interés del mercado.
Este menor volumen de cartera y de su rentabilidad, manteniendo el mismo costo de depósitos y una menor rentabilidad de las inversiones, ha conllevado a una menor rentabilidad sobre aportes que anualizada se reduce prácticamente a la mitad en el primer semestre de 2020 y podría empeorar en el segundo. Como hecho positivo la suficiencia de margen y la participación de los gastos de personal y generales (sin gastos varios 511095[1]) se mantiene estable.
Dificultades de aplicación de la Circular Externa 017 de 2020 y propuestas
Responsable de los cálculos y comentarios expresados
Diego Fernando Betancour Palacios: Contador Público de la Universidad del Valle con énfasis en Finanzas; Diplomados en Herramientas de Liderazgo y Gestión Empresarial Cooperativa y en Gerencia de Cooperativas con actividad financiera de la Universidad Javeriana. Formación en Política y Gestión Pública, amplia experiencia en el manejo integral de riesgos y del marco de supervisión del cooperativismo financiero. Coach en Inteligencia Financiera. Docente del Diplomado en NIIF de la Universidad de Caldas y del Diplomado en Gerencia de Empresas de Economía Solidaria de la Universidad del Valle, del Diplomado en SARLAFT de la Universidad Católica Luis Amigó y de la Universidad del Cauca. Veinte años de experiencia como facilitador, conferencista y docente en temas relacionados con la gestión empresarial y social de más de 100 organizaciones en todo el País principalmente del sector solidario; Conferencista invitado permanente en evento de la Asociación Nacional de Fondos de Empleados y algunas Confederaciones Cooperativas regionales. Socio de la Empresa de Auditoría y Consultoría NyM – Auditores. Coordinador de la Unidad de Desarrollo, Contador y Auditor de la Central de Cooperativas Agrarias – CENCOA (Hasta 2008); Director Administrativo y Financiero de la Cooperativa de Ahorro y Crédito INTEGRAR (hoy CREDICAFE Hasta 2004) y Coordinador de Control Interno de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Central Castilla (Hasta 1999).
[1]En ésta cuenta 511095 frecuentemente las entidades contabilizan provisiones de fondos sociales o gastos de actividades, regalos, beneficios y atenciones a asociados que distorsionan los indicadores de margen, rentabilidad y eficiencia operacional por lo que la Supersolidaria debería volver a crear las cuentas existentes anteriormente para los Fondos Sociales en el grupo de la 5230.
[1] MEDIANA: El dato que está en la mitad, así que la mitad está de ese punto hacia arriba y la otra mitad está de allí hacia abajo.
[2]PERCENTIL 90:90 de cada 100 datos está de ese nivel hacia abajo y 10 de allí para arriba.
Analisis a todas las entidades del sector Soldario. Indicadores para evaluar Solvencia (Capital), Calidad de los Activos (Assets), Eficiencia de la Administración (Managment) y Rentabilidad (Equity): adaptados de los más frecuentemente utilizados por la Supersolidaria y Fogacoop más algunos indicadores propuestos para medir el retorno al asociado.
Se tomaron los estados financieros a 6 dígitos publicados por la Supersolidaria en su página WEB para calcular los indicadores comparativo.
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En junio, inician los vencimientos para la implementación del sistema de administración del riesgo de liquidez – SARL.
Hablemos del cálculo de la brecha de liquidez, algo que venimos haciendo desde hace 17 años. En 2015 se intentó hacer unas modificaciones que luego finalmente quedaron recogidas en la circular externa 06 del 2019 la cual incluye 4 anexos:
El anexo uno (1) es el cálculo del Indicador de riesgo de liquidez-IRL para cooperativas de ahorro y crédito
El anexo dos (2): IRL para fondos de empleados de categoría plena.
GAP de liquidez o brecha de liquidez anexo tres (3)
El plan de contingencia e indicadores.
Hablando de la brecha liquidez la verdad es que en 17 años el avance es escaso. La mayoría de fondos de empleados y cooperativas reportan el formato sin saber ni siquiera cómo se calcula ni como si interpreta.
Algunas entidades simplemente se confían del sistema que está generando el reporte y no se hacen pruebas para ver si los cálculos que el sistema hace son correctos o no y se observa frecuentemente que muchos cálculos están mal hechos.
Otras entidades hacen los cálculos de forma manual y diferente a los respectivos instructivos y no falta las que escriben cualquier valor o solo diligencian los saldos iniciales sin hacer ninguna maduración porque simplemente quieren que el programa valide para que la información se reporte a través del SICSES (Capturador de Información Financiera de la Supersolidaria).
Podría decirse que hasta hoy que muchos comités de riesgo de liquidez, revisores fiscales contadores, gerentes, y demás funcionarios no utilizan la brecha de liquidez como mecanismo de planeación y evaluación de riesgo.
Revisemos cómo deberían estar calculando la brecha liquidez. Para esto vamos a tener 2 referentes: El numeral 2.9 del capítulo XIV de la circular básica contable y el anexo 3 de la circular externa 06 ya que en el nuevo instructivo la metodología para madurar el ahorro permanente se cambió equivocadamente y era mejor la que estaba vigente antes.
Es importante señalar que la evaluación debe hacerse de manera mensual, asi que deben existir actas mensuales, cálculos mensuales, informes mensuales por parte del comité de riesgo de liquidez a la Junta directiva, a pesar de que el reporte a la Supersolidaria se haga de manera trimestral.
En nuestro concepto deben corregirse algunas cosas en el anexo:
Lo más importante es que dentro de los activos líquidos netos la terminología y los códigos de cuentas dejan por fuera la forma en que las inversiones son tratadas por las entidades del grupo 2 NIIF para pymes. Es decir, por ninguna parte habla de las inversiones a costo amortizado, ni de las inversiones a valor razonable dejando por fuera los códigos 1228 y 1230 que son importantísimos porque la gran mayoría de entidades del sector solidario adoptó NIIF para Pymes y es en esas cuentas donde contabilizan sus inversiones los cuales quedaron incluidos dentro del anexo.
Como lo mencionamos, frente a los ahorros permanentes el anexo simplemente dice se llevan en la última banda y no hace ninguna maduración, mientras que los aportes sociales si considera el cálculo de los flujos netos (entradas y salidas) dejando de lado que los Aportes y Ahorros Permanentes son partidas siamesas que se comportan igual y por ende la metodología de cálculo del aporte y ahorro permanente debería ser igual como estaba antes en el numeral 2.9 del capítulo XIV de la CBC. Debe tenerse presente que un fondo de empleados puede distribuir hasta el 90% de su cuota para ahorro permanente y por ende el flujo de entrada periódica que es obligatorio por estatutos debe incluirse, así como la salida de recursos que se deriva del retiro de asociados, así que, si no se incluyen los flujos netos del ahorro permanente en la brecha liquidez, definitivamente queda mal calculada
Por último, el anexo 3 debió ser un poco más claro en la forma en que deben distribuirse las porciones no permanentes tanto del ahorro a la vista como de efectivos equivalentes, es decir si el saldo contable actual es superior al monto promedio día año esa diferencia dice que va en las bandas menores a 12 meses donde se presentan disminución en los medios, pero no dice cómo distribuirse. En mi concepto esta partida reviste mucha dificultad técnica para su cálculo al igual que la de los ahorros a la vista y podría simplificarse simplemente madurando la diferencia entre el saldo contable y el monto promedio día año en la primera banda.
Finalmente, quiero invitarlos a todos a que se hagan estas preguntas:
¿Quién calcula en su entidad la brecha de liquidez?
¿Lo hace el software? Está seguro que lo está haciendo bien?
¿Lo hace el contador manualmente?
¿Lo hace como está en la metodología?
¿La persona que lo calcula entiende la brecha de liquidez?
¿El Gerente, El Revisor Fiscal, la Junta Directiva y el Comité de Riesgo de Liquidez entienden que es brecha de liquidez?