ADA: La nueva plataforma de la Supersolidaria que transforma la forma de reportar la información financiera y estadística
La Superintendencia de la Economía Solidaria ha puesto en marcha ADA, una plataforma web que reemplaza oficialmente a SICSES y que será obligatoria para el reporte del cierre de ejercicio con corte al 31 de diciembre de 2025. Este cambio representa un avance significativo, pero también trae nuevos retos técnicos y operativos que las organizaciones deben conocer con anticipación para evitar contratiempos.
A continuación, se presentan los aspectos más importantes que toda entidad supervisada debe comprender para iniciar su proceso de adaptación:
Nuevos perfiles de usuario y mayor control interno
ADA incorpora tres tipos de usuarios:
- Administrador: gestiona permisos, creación y control de accesos.
- Usuario FORD: puede diligenciar formatos, validarlos y generar los archivos definitivos.
- Usuario de consulta: ideal para oficiales de cumplimiento, revisores fiscales y órganos de control que requieren visibilidad sin modificar información.
Este esquema permite una administración más clara del gobierno interno y una trazabilidad más robusta del proceso de reporte.
Restablecimiento de contraseñas sin contacto con Supersolidaria
Uno de los avances más importantes frente a SICSES es la opción de restablecer la contraseña directamente desde la plataforma, sin necesidad de comunicarse con la Superintendencia. Esto agiliza la operación y disminuye tiempos de respuesta, especialmente en momentos críticos.
Los archivos deben cumplir con un nombre específico
En SICSES cualquier archivo podía cargarse sin importar su nombre. En ADA no. Los formatos ahora deben tener nombres específicos, según parámetros definidos por la Supersolidaria. Este aspecto será explicado en detalle durante el seminario, ya que un error en el nombre impedirá la carga del archivo.
Trabajo colaborativo real gracias a su arquitectura web
ADA es una plataforma 100% web, lo que permite que varios usuarios trabajen simultáneamente sin necesidad de instalaciones complejas ni sincronizaciones manuales de bases de datos, como ocurría con SICSES. Este avance reduce reprocesos y facilita la coordinación entre áreas.
Todos los formatos cambian de estructura
Ahora, cada formato incluye campos obligatorios:
- Código de la entidad
- Período a reportar
- Consecutivo
Y en algunos casos, campos adicionales según el tipo de reporte.
El cambio implica que las entidades deben revisar y ajustar sus plantillas internas, ya que las estructuras antiguas no serán compatibles.
Validaciones más estrictas que requieren pruebas anticipadas
Durante las pruebas realizadas, se ha evidenciado que algunos formatos que SICSES validaba sin inconvenientes, no están siendo aceptados por ADA. La Superintendencia ya se encuentra ajustando la formulación, pero este comportamiento confirma la necesidad de:
- Realizar pruebas de cargue
- Validar cada formato con anticipación
- Reportar inconsistencias al equipo técnico
- Ajustar procesos internos antes de que sea obligatorio el uso de la plataforma
El objetivo es evitar los errores de última hora y la presión operativa que normalmente aparece durante el cierre de mes.
Prepararse hoy evita riesgos mañana
ADA representa un paso adelante hacia un modelo más moderno, colaborativo y estandarizado. No obstante, su correcta implementación requiere comprensión técnica, pruebas tempranas y ajustes internos.
Las entidades que se preparen desde ahora estarán en capacidad de cumplir sin estrés con las exigencias del cierre 2025 y aprovechar las ventajas operativas de la nueva plataforma.
📚Material – Elaboración de presupuesto 2026
🧭 Consulta a la Supersolidaria sobre los Ámbitos de Aplicación del SIAR y el Traslado de Nivel de Supervisión de las Mutuales
Elevo requerimiento a la SUPERSOLIDARIA. Esto le interesa a su entiadad
En los últimos meses se han generado diversas interpretaciones sobre la aplicabilidad de los sistemas de administración de riesgos (SARC, SARL, SARM y SARLAFT) dentro de las organizaciones solidarias vigiladas por la Superintendencia de la Economía Solidaria (Supersolidaria).
Estas diferencias han suscitado inquietudes entre oficiales de cumplimiento, revisores fiscales y directivos, especialmente en torno a los fondos de empleados y asociaciones mutuales, cuyos niveles de supervisión determinan el alcance de sus obligaciones normativas.
Con el propósito de aportar claridad y coherencia técnica al sector, presento a continuación el análisis que fundamentó la consulta elevada a la Supersolidaria, así como los principales cuestionamientos derivados de la reciente decisión de traslado de nivel de supervisión de las mutuales.
SARC – Riesgo de Crédito
El Sistema de Administración del Riesgo de Crédito (SARC), según lo dispuesto en el Título IV, Capítulo II de la CBC, establece que el modelo de pérdida esperada debe ser aplicado por:
“Los fondos de empleados de categoría plena y las demás organizaciones solidarias que adelanten actividad crediticia del primer y segundo nivel de supervisión.”
Sin embargo, surgen dudas frente a los fondos de segundo nivel que no son de categoría plena, quienes han recibido requerimientos para reportar la pérdida esperada a través del SICSES.
La inquietud central es si estas entidades, por no tener categoría plena, están obligadas a aplicar dicho modelo o si su alcance se limita a reportes pedagógicos y no a la implementación total del sistema.
SARL – Riesgo de Liquidez
El Sistema de Administración del Riesgo de Liquidez (SARL) genera confusión frecuente, especialmente respecto a su aplicación en fondos de empleados y asociaciones mutuales.
La norma indica que deben implementarlo:
- Los fondos de empleados de categoría plena,
- Los fondos de primer nivel de supervisión, y
- Las mutuales con depósitos de ahorro ordinario.
Esto significa que no todas las mutuales están obligadas a adoptar el SARL, sino únicamente aquellas que tengan saldos en la cuenta contable 210500 – Ahorros ordinarios, quedando excluidas las que manejan CDAT, ahorros contractuales o permanentes.
Asimismo, muchos fondos de empleados pequeños interpretan erróneamente que deben tener un comité de riesgo de liquidez independiente, plan de contingencia y pruebas de estrés, cuando en realidad la norma no lo exige para quienes no sean de categoría plena ni de primer nivel.
SARM – Riesgo de Mercado
En un caso reciente, un fondo de empleados de tercer nivel fue requerido para implementar el SARM por tener inversiones que superaban el 10% del activo durante tres meses consecutivos.
Sin embargo, el texto normativo es claro: la obligación aplica a cooperativas con actividad financiera, y no a todas las organizaciones solidarias.
La expresión “las organizaciones solidarias” en el segundo inciso del ámbito de aplicación debe entenderse referida a las mismas cooperativas financieras mencionadas en el párrafo anterior.
Por tanto, no debería exigirse a fondos o mutuales sin actividad financiera la adopción del SARM bajo este criterio.
Traslado de Nivel de Supervisión de las Mutuales
Tras el caso ASOMUFFA (UNIOX), la Supersolidaria incrementó el nivel de supervisión de varias asociaciones mutuales.
Si bien se entiende la intención de fortalecer los controles, esta medida ha generado impactos significativos en mutuales pequeñas con activos inferiores a $2.500 millones y con apenas uno o dos empleados.
Entre las principales dificultades que enfrentan se encuentran:
- Exigencia de oficiales de cumplimiento empleados con formación específica y jerarquía interna,
- Implementación obligatoria de pérdida esperada,
- Reportes mensuales al ADA (antes SICSES),
- Cumplimiento de la Circular Externa 88 de 2025 sobre Buen Gobierno,
- Incremento de la tarifa de supervisión, y
- Mayores exigencias de control de legalidad y reportes de fin de ejercicio.
Estas obligaciones, aunque justificadas en entidades grandes, resultan desproporcionadas para mutuales pequeñas y pueden poner en riesgo su sostenibilidad.
La regulación debe atender a los principios de proporcionalidad y capacidad operativa.
Por ello, propongo que la Supersolidaria revise la clasificación actual de las mutuales y establezca niveles de supervisión acordes con el tamaño, el riesgo y la complejidad de sus operaciones, como ocurre con las cooperativas y fondos de empleados.
Imponer obligaciones propias de entidades financieras a mutuales de tercer nivel puede derivar en sanciones, pérdidas económicas o incluso en su desaparición, sin que exista una verdadera mejora en la gestión del riesgo sistémico.
El fortalecimiento del sector solidario requiere claridad normativa, coherencia en la supervisión y criterios diferenciados según el nivel de riesgo.
Este análisis busca servir de referencia para los líderes, revisores fiscales y oficiales de cumplimiento que enfrentan interpretaciones dispares en la aplicación de los sistemas de administración de riesgo.
📄 Documento base: Consulta presentada ante la Superintendencia de la Economía Solidaria – 13 de noviembre de 2025.
La correcta aplicación de los sistemas de riesgo fortalece la sostenibilidad y confianza del sector solidario.
👉 Lea, comparta y promueva la claridad normativa en su organización
Perspectivas Económicas 2026: Retos y Oportunidades para el Sector Solidario
El año 2025 está llegando a su fin y el sector solidario comienza a prepararse para enfrentar los desafíos económicos del 2026. Los datos más recientes del DANE y las proyecciones del Banco de la República muestran un panorama de cautela: la inflación acumulada durante los primeros diez meses del año se ubica en 4,47%, mientras que la encuesta de expectativas del Banco Central sugiere que el cierre del año podría estar ligeramente por encima del 5,2%.
Esta tendencia indica que, aunque la inflación continúa descendiendo, lo hace a un ritmo más lento del esperado, manteniendo la presión sobre los costos, los márgenes operativos y las tasas de interés.
Tasas de interés: estabilidad con señales de resistencia
Después de tres meses consecutivos de incremento en los indicadores de inflación, el Banco de la República no descarta eventuales aumentos en su tasa de intervención. Sin embargo, los analistas coinciden en que el escenario más probable es una estabilidad de tasas durante lo que resta del año y el primer semestre de 2026.
El comportamiento del dólar, que recientemente ha mostrado una tendencia a la baja, junto con la incertidumbre política por las elecciones al Congreso y la Presidencia, serán factores determinantes en la evolución de las tasas. Por ahora, tanto las tasas de captación como las de colocación mantendrán cierta resistencia, afectando la estructura de financiamiento de las entidades solidarias.
El impacto del reajuste del salario mínimo
Uno de los puntos más esperados en el cierre de año es el reajuste del Salario Mínimo Legal Vigente, que varios analistas proyectan en torno al 12%. Este incremento tendría efectos directos sobre los gastos operativos, la inflación y la capacidad adquisitiva de los hogares, elementos que deben ser cuidadosamente considerados en la planeación presupuestal 2026.
Un entorno de mayores costos y nuevos desafíos
Aunque el sistema financiero colombiano mantiene altos niveles de liquidez, 2025 no ha sido un año de gran crecimiento económico. En cambio, ha representado para el sector solidario un periodo de transformaciones profundas: la implementación de la Guía de Buen Gobierno, la entrada en vigencia del modelo de pérdida esperada, y una reforma al régimen de insolvencia que ha generado un incremento en los casos presentados.
Estos cambios tendrán efectos importantes en la estructura de costos, provisiones y gestión de riesgos de las organizaciones solidarias, obligándolas a proyectar con mayor prudencia y bajo distintos escenarios.
Presupuestar con visión estratégica
La planeación del presupuesto 2026 debe considerar variables críticas como la inflación, las tasas de interés, el comportamiento del dólar y el reajuste del salario mínimo. En un entorno de mayores provisiones, costos crecientes y riesgo de mora, las entidades solidarias deberán ajustar sus estrategias de captación, colocación y rentabilidad.
La sostenibilidad dependerá de su capacidad para:
- Evaluar escenarios económicos realistas
- Fortalecer su modelo de gestión financiera
- Tomar decisiones oportunas frente a la fijación de tasas
- Implementar controles sobre el gasto operativo
Conscientes de estos desafíos, extendemos una cordial invitación a participar en el Seminario Taller: Elaboración de Presupuestos 2026, que se realizará este viernes 14 de noviembre.
Durante la jornada se analizarán:
- Perspectivas macroeconómicas 2025–2026
- Comportamiento esperado de la inflación y las tasas de interés
- Estrategias para la proyección de ingresos y gastos
- Impacto de la pérdida esperada en la planeación financiera
- Herramientas de gestión para garantizar la sostenibilidad de los resultados
👉 Encuentre más información e inscríbase en:
www.diegobetancour.com.co
El 2026 será un año de ajustes, prudencia y decisiones estratégicas para el sector solidario. A pesar de la moderación en la inflación, los costos seguirán siendo altos, las tasas se mantendrán firmes y el entorno regulatorio exigirá una gestión más técnica y previsiva.
Prepararse desde ahora permitirá a las entidades fortalecer su sostenibilidad, anticipar riesgos y mantener su compromiso con el bienestar económico de sus asociados.