🧭 Consulta a la Supersolidaria sobre los Ámbitos de Aplicación del SIAR y el Traslado de Nivel de Supervisión de las Mutuales
Elevo requerimiento a la SUPERSOLIDARIA. Esto le interesa a su entiadad
En los últimos meses se han generado diversas interpretaciones sobre la aplicabilidad de los sistemas de administración de riesgos (SARC, SARL, SARM y SARLAFT) dentro de las organizaciones solidarias vigiladas por la Superintendencia de la Economía Solidaria (Supersolidaria).
Estas diferencias han suscitado inquietudes entre oficiales de cumplimiento, revisores fiscales y directivos, especialmente en torno a los fondos de empleados y asociaciones mutuales, cuyos niveles de supervisión determinan el alcance de sus obligaciones normativas.
Con el propósito de aportar claridad y coherencia técnica al sector, presento a continuación el análisis que fundamentó la consulta elevada a la Supersolidaria, así como los principales cuestionamientos derivados de la reciente decisión de traslado de nivel de supervisión de las mutuales.
SARC – Riesgo de Crédito
El Sistema de Administración del Riesgo de Crédito (SARC), según lo dispuesto en el Título IV, Capítulo II de la CBC, establece que el modelo de pérdida esperada debe ser aplicado por:
“Los fondos de empleados de categoría plena y las demás organizaciones solidarias que adelanten actividad crediticia del primer y segundo nivel de supervisión.”
Sin embargo, surgen dudas frente a los fondos de segundo nivel que no son de categoría plena, quienes han recibido requerimientos para reportar la pérdida esperada a través del SICSES.
La inquietud central es si estas entidades, por no tener categoría plena, están obligadas a aplicar dicho modelo o si su alcance se limita a reportes pedagógicos y no a la implementación total del sistema.
SARL – Riesgo de Liquidez
El Sistema de Administración del Riesgo de Liquidez (SARL) genera confusión frecuente, especialmente respecto a su aplicación en fondos de empleados y asociaciones mutuales.
La norma indica que deben implementarlo:
- Los fondos de empleados de categoría plena,
- Los fondos de primer nivel de supervisión, y
- Las mutuales con depósitos de ahorro ordinario.
Esto significa que no todas las mutuales están obligadas a adoptar el SARL, sino únicamente aquellas que tengan saldos en la cuenta contable 210500 – Ahorros ordinarios, quedando excluidas las que manejan CDAT, ahorros contractuales o permanentes.
Asimismo, muchos fondos de empleados pequeños interpretan erróneamente que deben tener un comité de riesgo de liquidez independiente, plan de contingencia y pruebas de estrés, cuando en realidad la norma no lo exige para quienes no sean de categoría plena ni de primer nivel.
SARM – Riesgo de Mercado
En un caso reciente, un fondo de empleados de tercer nivel fue requerido para implementar el SARM por tener inversiones que superaban el 10% del activo durante tres meses consecutivos.
Sin embargo, el texto normativo es claro: la obligación aplica a cooperativas con actividad financiera, y no a todas las organizaciones solidarias.
La expresión “las organizaciones solidarias” en el segundo inciso del ámbito de aplicación debe entenderse referida a las mismas cooperativas financieras mencionadas en el párrafo anterior.
Por tanto, no debería exigirse a fondos o mutuales sin actividad financiera la adopción del SARM bajo este criterio.
Traslado de Nivel de Supervisión de las Mutuales
Tras el caso ASOMUFFA (UNIOX), la Supersolidaria incrementó el nivel de supervisión de varias asociaciones mutuales.
Si bien se entiende la intención de fortalecer los controles, esta medida ha generado impactos significativos en mutuales pequeñas con activos inferiores a $2.500 millones y con apenas uno o dos empleados.
Entre las principales dificultades que enfrentan se encuentran:
- Exigencia de oficiales de cumplimiento empleados con formación específica y jerarquía interna,
- Implementación obligatoria de pérdida esperada,
- Reportes mensuales al ADA (antes SICSES),
- Cumplimiento de la Circular Externa 88 de 2025 sobre Buen Gobierno,
- Incremento de la tarifa de supervisión, y
- Mayores exigencias de control de legalidad y reportes de fin de ejercicio.
Estas obligaciones, aunque justificadas en entidades grandes, resultan desproporcionadas para mutuales pequeñas y pueden poner en riesgo su sostenibilidad.
La regulación debe atender a los principios de proporcionalidad y capacidad operativa.
Por ello, propongo que la Supersolidaria revise la clasificación actual de las mutuales y establezca niveles de supervisión acordes con el tamaño, el riesgo y la complejidad de sus operaciones, como ocurre con las cooperativas y fondos de empleados.
Imponer obligaciones propias de entidades financieras a mutuales de tercer nivel puede derivar en sanciones, pérdidas económicas o incluso en su desaparición, sin que exista una verdadera mejora en la gestión del riesgo sistémico.
El fortalecimiento del sector solidario requiere claridad normativa, coherencia en la supervisión y criterios diferenciados según el nivel de riesgo.
Este análisis busca servir de referencia para los líderes, revisores fiscales y oficiales de cumplimiento que enfrentan interpretaciones dispares en la aplicación de los sistemas de administración de riesgo.
📄 Documento base: Consulta presentada ante la Superintendencia de la Economía Solidaria – 13 de noviembre de 2025.
La correcta aplicación de los sistemas de riesgo fortalece la sostenibilidad y confianza del sector solidario.
👉 Lea, comparta y promueva la claridad normativa en su organización
Perspectivas Económicas 2026: Retos y Oportunidades para el Sector Solidario
El año 2025 está llegando a su fin y el sector solidario comienza a prepararse para enfrentar los desafíos económicos del 2026. Los datos más recientes del DANE y las proyecciones del Banco de la República muestran un panorama de cautela: la inflación acumulada durante los primeros diez meses del año se ubica en 4,47%, mientras que la encuesta de expectativas del Banco Central sugiere que el cierre del año podría estar ligeramente por encima del 5,2%.
Esta tendencia indica que, aunque la inflación continúa descendiendo, lo hace a un ritmo más lento del esperado, manteniendo la presión sobre los costos, los márgenes operativos y las tasas de interés.
Tasas de interés: estabilidad con señales de resistencia
Después de tres meses consecutivos de incremento en los indicadores de inflación, el Banco de la República no descarta eventuales aumentos en su tasa de intervención. Sin embargo, los analistas coinciden en que el escenario más probable es una estabilidad de tasas durante lo que resta del año y el primer semestre de 2026.
El comportamiento del dólar, que recientemente ha mostrado una tendencia a la baja, junto con la incertidumbre política por las elecciones al Congreso y la Presidencia, serán factores determinantes en la evolución de las tasas. Por ahora, tanto las tasas de captación como las de colocación mantendrán cierta resistencia, afectando la estructura de financiamiento de las entidades solidarias.
El impacto del reajuste del salario mínimo
Uno de los puntos más esperados en el cierre de año es el reajuste del Salario Mínimo Legal Vigente, que varios analistas proyectan en torno al 12%. Este incremento tendría efectos directos sobre los gastos operativos, la inflación y la capacidad adquisitiva de los hogares, elementos que deben ser cuidadosamente considerados en la planeación presupuestal 2026.
Un entorno de mayores costos y nuevos desafíos
Aunque el sistema financiero colombiano mantiene altos niveles de liquidez, 2025 no ha sido un año de gran crecimiento económico. En cambio, ha representado para el sector solidario un periodo de transformaciones profundas: la implementación de la Guía de Buen Gobierno, la entrada en vigencia del modelo de pérdida esperada, y una reforma al régimen de insolvencia que ha generado un incremento en los casos presentados.
Estos cambios tendrán efectos importantes en la estructura de costos, provisiones y gestión de riesgos de las organizaciones solidarias, obligándolas a proyectar con mayor prudencia y bajo distintos escenarios.
Presupuestar con visión estratégica
La planeación del presupuesto 2026 debe considerar variables críticas como la inflación, las tasas de interés, el comportamiento del dólar y el reajuste del salario mínimo. En un entorno de mayores provisiones, costos crecientes y riesgo de mora, las entidades solidarias deberán ajustar sus estrategias de captación, colocación y rentabilidad.
La sostenibilidad dependerá de su capacidad para:
- Evaluar escenarios económicos realistas
- Fortalecer su modelo de gestión financiera
- Tomar decisiones oportunas frente a la fijación de tasas
- Implementar controles sobre el gasto operativo
Conscientes de estos desafíos, extendemos una cordial invitación a participar en el Seminario Taller: Elaboración de Presupuestos 2026, que se realizará este viernes 14 de noviembre.
Durante la jornada se analizarán:
- Perspectivas macroeconómicas 2025–2026
- Comportamiento esperado de la inflación y las tasas de interés
- Estrategias para la proyección de ingresos y gastos
- Impacto de la pérdida esperada en la planeación financiera
- Herramientas de gestión para garantizar la sostenibilidad de los resultados
👉 Encuentre más información e inscríbase en:
www.diegobetancour.com.co
El 2026 será un año de ajustes, prudencia y decisiones estratégicas para el sector solidario. A pesar de la moderación en la inflación, los costos seguirán siendo altos, las tasas se mantendrán firmes y el entorno regulatorio exigirá una gestión más técnica y previsiva.
Prepararse desde ahora permitirá a las entidades fortalecer su sostenibilidad, anticipar riesgos y mantener su compromiso con el bienestar económico de sus asociados.
📚Material – VII Encuentro Oficiales de Cumplimiento
El Nuevo Rol del Oficial de Cumplimiento ante los desafíos LA/FT en Organizaciones Solidarias — Camino al 2026
El sector solidario; Fondos de Empleados, Cooperativas, Mutuales y otras entidades enfrentan hoy uno de los contextos de riesgo más complejos de las últimas dos décadas.
La dinámica criminal asociada a minería ilegal, microtráfico, extorsión, contrabando, trata de personas, corrupción y financiación de grupos armados, junto con el incremento del uso de operaciones fraccionadas, testaferros y redes informales, ha generado presiones operativas inéditas para los sistemas de administración del riesgo.
A esto se suman:
✅ mayor escrutinio regulatorio,
✅ exigencias más estrictas de supervisión,
✅ evolución constante de tipologías,
✅ mayor exposición reputacional y legal.
Para las organizaciones solidarias, caracterizadas por operar en regiones con alta vulnerabilidad social y económica, la necesidad de reforzar su SARLAFT es inmediata. No se trata únicamente de cumplir con la norma: se trata de proteger el patrimonio de los asociados y la sostenibilidad institucional.
¿Qué está pasando en Colombia?
Un escenario de riesgo sin precedentes….En los últimos meses, los medios nacionales han reportado la captura y desmantelamiento de redes dedicadas al blanqueo de capitales además que El país también enfrenta un momento clave en su relación internacional frente a los compromisos derivados de la prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo, lo que genera presión adicional para fortalecer los sistemas de cumplimiento.
Organismos como GAFILAT han advertido que las amenazas están aumentando, siendo más sofisticadas y difíciles de detectar. Esto exige elevar la capacidad técnica del Oficial de Cumplimiento, especialmente en sectores con alta sensibilidad social y económica como el solidario.
Transformación criminal y nuevas tipologías
Autoridades nacionales han identificado operaciones de blanqueo utilizando:
- Créditos estructurados para canalizar recursos ilícitos
- Depósitos fraccionados asociados a actividades de minería ilegal
- Donaciones o aportes sin trazabilidad
- Transferencias internas entre asociados
Según reportes recientes citados por la UIAF, en Colombia se han desmantelado estructuras criminales que habrían canalizado más de $3 billones vinculados a economías ilícitas durante 2023–2024. Parte de estos esquemas utilizaban organizaciones de base social como vehículo de entrada o dispersión.
Los recientes pronunciamientos internacionales, los ajustes en matrices de riesgo, así como las noticias de capturas y desmantelamientos de redes financieras criminales en el país, revelan una tendencia clara que debemos tener la capacidad de gestionar.
Debilidades recurrentes en entidades solidarias
El trabajo de campo y los procesos de supervisión han evidenciado algunos puntos críticos:
- Manuales desactualizados
- Matrices de riesgo genéricas o sin medición
- Desarticulación OC—Gerencia—Junta
- Capacitación limitada
- Falta de verificación de beneficiario final
- Ausencia de monitoreo transaccional efectivo
- Evaluación superficial del riesgo por canales o zonas
Aspectos técnicos clave para fortalecer el sistema
- Política de administración de riesgos:
Toda entidad obligada debe adoptar una política que defina el compromiso del órgano de administración, del Oficial de Cumplimiento, del personal clave; además de definir el marco normativo, los procedimientos de debida diligencia, conocimiento del cliente, identificación de beneficiarios finales, gestión de listas restrictivas, mecanismos de reportes a la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF). - Enfoque basado en riesgo:
La entidad debe analizar su contexto interno y externo —tipo de negocio, operaciones, geografía, tamaño, productos y servicios— para segmentar su riesgo. El control debe ajustarse al nivel de riesgo: “a mayor riesgo, mayores controles”. - Tipologías y señales de alerta
No basta establecer controles genéricos; se debe contar con un catálogo actualizado de tipologías —por ejemplo, “pitufeo” (fraccionamiento de operaciones pequeñas) dentro de las señales de lavado de activos— y adaptar los procesos internos para identificarlas. - Marco normativo actualizado
- Monitoreo continuo y reporte oportuno:
Se debe disponer de indicadores de gestión del riesgo, alertas tempranas, revisión periódica de la eficacia del sistema, y reporte de operaciones sospechosas a la UIAF.
¿Por qué es crítico este enfoque técnico-conceptual para 2026?
- Las estructuras criminales y los esquemas de blanqueo evolucionan con rapidez: nuevos productos financieros, criptomonedas, movimientos internacionales, subregistro de beneficiarios finales. El sistema debe ser dinámico.
- Las sanciones, la reputación y la confianza institucional dependen de que la entidad demuestre proactividad, no sólo cumplimiento formal.
- Ante entornos de supervisión más exigentes, la Junta Directiva exige reportes claros, perfiles de riesgo, métricas de mitigación. El Oficial de Cumplimiento debe articular la parte técnica con el gobierno corporativo.
- Si bien los datos cuantitativos específicos suelen ser confidenciales, informes recientes como el de GAFILAT (Informe de Tipologías Regionales de 2021-2022) evidencian que las amenazas que ahora mas que nunca están presentes.
Elementos de diseño para el profesional de cumplimiento
Al diseñar o actualizar el sistema, los oficiales deben considerar los siguientes bloques de trabajo técnico y conceptual:
- Diagnóstico de riesgo inicial: Mapear proceso, identificar fuentes de riesgo (internas y externas), valorar impacto y probabilidad, segmentar por producto/servicio y geografía.
- Determinar perfil de riesgo tolerado (risk appetite): ¿Cuánta exposición está dispuesta la entidad a aceptar? ¿Cuáles son los niveles críticos para intervenir?
- Definir controles residuales: Una vez inferido el riesgo inherente, diseñar controles que lo reduzcan —conformidad, monitoreo transaccional, alertas, verificación de beneficiarios finales, sanciones internas—.
- Monitoreo e indicadores clave (KPIs): Número de alertas activadas, porcentaje de operaciones reportadas, tiempo medio de revisión, efectividad de controles, incidencias de incumplimiento.
- Revisión y mejora continua: Evaluación de diseño y eficacia, retroalimentación, ajuste de políticas y procedimientos.
- Integración con gobierno corporativo: Presentación de reportes a la Junta Directiva, articulación entre auditoría interna, cumplimiento, riesgos, y alta dirección.
- Capacitación y cultura de riesgo: No basta la técnica: se requiere que todos los niveles entiendan su rol, reconozcan señales de riesgo y reporten.
Más que un requisito normativo, la gestión del riesgo es un compromiso con la sostenibilidad del sector solidario.
El 30 de octubre representa una oportunidad estratégica para profundizar en estos temas, actualizar sus herramientas, intercambiar prácticas con pares y liderar la transformación del sistema de gestión del riesgo en su entidad. https://diegobetancour.com.co/seminario/vii-encuentro-oficiales-cumplimiento/