Firma electrónica y Ley 2573 de 2026: nuevas herramientas de STARSOL® para el sector solidario

Firma electrónica y Ley 2573 de 2026: nuevas herramientas de STARSOL® para el sector solidario

STARSOL AL DÍA® · Edición 1 de septiembre

Firma electrónica: no basta con ver una firma.

Nuevas funcionalidades de STARSOL® para la transformación digital de cooperativas, fondos de empleados y organizaciones solidarias, sin perder de vista la gestión integral del riesgo.

e-firma

En la edición de STARSOL AL DÍA® del 1 de septiembre presentamos nuevas funcionalidades orientadas a facilitar la transformación digital del sector solidario, conectando servicio al asociado y administración del riesgo dentro de un mismo proceso.

Novedades de STARSOL®

  • Alertas compartidas entre SARLAFT y SARC.
  • Solicitud del formulario de origen de fondos desde la bitácora.
  • Evaluación de cartera y modelos de preaprobados.
  • Formularios con campos condicionales.
  • Personalización de los formularios virtuales.
  • Codeudores dinámicos en solicitudes de crédito.
  • Consulta masiva y trazabilidad de consultas en listas.
  • Apertura digital de productos de ahorro.
  • Integración con firma electrónica y validación de identidad.

Firma electrónica: no basta con ver una firma

El tema central de esta edición fue la firma electrónica y la seguridad jurídica, con la participación de Néstor Javier Dávila, del equipo técnico-jurídico de ValidarT. Uno de los mensajes más importantes fue diferenciar entre que una firma pueda producir efectos jurídicos y que tenga una evidencia suficientemente robusta en caso de controversia.

Una simple imagen de una firma no permite demostrar fácilmente quién realizó el proceso. Por eso, los mecanismos más robustos pueden incorporar varias capas de evidencia:

Capas que fortalecen una firma electrónica

OTPCorreo electrónicoTeléfonoDirección IP Validación biométricaFotografía del documentoSelfie Certificado digitalEstampa de tiempoTrazabilidad

El objetivo de todo ese conjunto es poder demostrar cuatro cosas:

¿Quién?firmó
¿Qué?firmó
¿Cuándo?lo hizo
¿Cómo?se verificó su identidad

Ley 2573 de 2026: atención a la suplantación de identidad

Durante la jornada también analizamos la Ley 2573 de 2026, que refuerza la protección de las personas frente a situaciones relacionadas con suplantación de identidad, reportes negativos y cobro de obligaciones. Para las organizaciones que realizan operaciones de crédito, esto plantea una pregunta muy concreta:

La pregunta que toda entidad de crédito debe poder responder

Si mañana una persona afirma que nunca solicitó el crédito, ¿qué evidencia tiene la entidad para demostrar que realmente fue ella?

De ahí la importancia de fortalecer los procesos digitales de identificación, autenticación y conservación de evidencias.

STARSOL® + ValidarT

La integración presentada permite que determinados procesos se originen directamente desde STARSOL® y continúen con mecanismos especializados de validación de identidad y firma electrónica. Así, una organización puede gestionar digitalmente todo el proceso de principio a fin:

Un proceso digital, extremo a extremo

Solicitud de crédito
Validación de identidad
Firma
Pagaré
Evidencia digital

De esta forma, la integración conecta transformación digital, servicio al asociado y gestión del riesgo dentro de un mismo flujo.

Preguntas frecuentes

¿Una firma electrónica puede ser válida en Colombia?

Sí. Sin embargo, la fortaleza del proceso dependerá de las evidencias que permitan demostrar la identidad del firmante y su vinculación con el documento.

¿Una firma escaneada en un PDF es suficiente?

Puede tener efectos jurídicos según las circunstancias, pero ofrece una capacidad probatoria mucho menor que un proceso con autenticación, identidad y trazabilidad.

¿Qué pasa si el asociado solo dibuja una línea o una «X»?

La representación gráfica no es necesariamente el elemento determinante. Lo importante es el conjunto de evidencias que vinculan a la persona con el mensaje de datos.

¿El OTP ayuda a fortalecer la firma?

Sí. El OTP constituye una evidencia adicional y puede complementarse con biometría y validación de identidad.

¿Un pagaré electrónico debe imprimirse?

Lo recomendable es conservar el mensaje de datos original y las evidencias digitales asociadas al proceso.

Conclusión

Digitalizar no significa simplemente eliminar el papel. Una transformación digital bien implementada debe permitir que la organización pueda demostrar el proceso completo:

La evidencia que una operación digital debe dejar

Quién realizó la operación+ Qué aceptó+ Cuándo lo hizo+ Cómo se validó su identidad+ Qué evidencia quedó disponible

Con sus nuevas funcionalidades, STARSOL® continúa integrando transformación digital, gestión de riesgos y servicio al asociado para cooperativas, fondos de empleados y demás organizaciones del sector solidario.

STARSOL®

¿Quiere implementar estos procesos en su organización?

Conozca cómo STARSOL® integra firma electrónica, validación de identidad y conservación de evidencias con la gestión del riesgo del sector solidario.

Solicitar una demostración de STARSOL®

En una frase

La firma que se ve no es lo que protege a la entidad; lo que la protege es la evidencia que queda detrás.

Digitalizar bien es poder demostrar quién, qué, cuándo y cómo.

Circular 102 de 2026: Análisis y Guía Práctica

Circular 102 de 2026: Análisis y Guía Práctica

El desastre nacional declarado mediante el Decreto 1171 del 11 de agosto de 2026 plantea un reto para las cooperativas, fondos de empleados y demás organizaciones solidarias: apoyar a los asociados afectados sin comprometer la estabilidad financiera y operativa de la entidad.

La Circular Externa 102 de 2026 exige tomar medidas que van mucho más allá de modificar créditos. La afectación puede reflejarse en la capacidad de pago de los asociados, los recaudos por libranza, los retiros de ahorros, la liquidez y la continuidad de los servicios.

Por eso, la respuesta debe gestionarse desde varios frentes:

  • SARC: identificar la cartera de los afectados y hacer seguimiento a su capacidad de pago.
  • SARL: medir el efecto de menores recaudos, mayores retiros y posibles nuevos desembolsos.
  • SARO: evaluar afectaciones en oficinas, empleados, tecnología, comunicaciones y proveedores.

Primero, identificar a los afectados

La entidad debe comenzar por construir un inventario de asociados y deudores afectados.

No basta con saber quién vive en una zona afectada. Es necesario conocer el impacto real: daños materiales, pérdida o reducción de ingresos, afectación del empleador, dificultades con la libranza, desplazamiento o necesidad de utilizar ahorros y aportes para enfrentar la emergencia.

Con esta información podrá establecerse cuántas personas están afectadas, cuánto representan dentro de la cartera y qué impacto pueden generar sobre la liquidez.

Los riesgos pueden cambiar rápidamente

Un asociado que venía pagando normalmente puede presentar dificultades como consecuencia directa del desastre. Por eso es recomendable crear una cohorte especial de seguimiento para identificar oportunamente cambios en el comportamiento de la cartera.

Al mismo tiempo, pueden presentarse menores recaudos y mayores retiros de ahorros. Incluso algunas empresas pagadoras podrían retrasar las libranzas.

La entidad debe analizar estos efectos antes de definir alivios o nuevas líneas de crédito.

De la solidaridad a la gestión

La Circular 102 no debe manejarse únicamente como un asunto de cartera. Debe llevarse al cuadro de gestión, con responsables, fechas, indicadores y evidencias. La pregunta no es solamente: ¿Cómo podemos ayudar? También debemos preguntarnos: ¿Quién realmente necesita la ayuda? ¿Qué podemos ofrecer responsablemente? ¿Qué impacto tendrá sobre la organización? ¿Cómo vamos a hacer seguimiento?

La solidaridad es parte de la esencia del sector. Gestionarla adecuadamente permite ayudar al asociado y, al mismo tiempo, proteger la sostenibilidad de la organización.

y tu endidad ya hizo este diagnostico?

☐ Se definió la aplicabilidad de la Circular 102.

☐ Se identificaron y registraron los afectados.

☐ Se aprobó el reglamento para reconocimiento y modificación de créditos.

☐ Se habilitaron canales de solicitud y atención.

☐ Se creó la cohorte de seguimiento de cartera.

☐ Se evaluó el impacto sobre la liquidez.

☐ Se revisó la continuidad operativa y los canales alternos.

☐ Se verificaron los procesos ejecutivos potencialmente elegibles.

☐ Se mantuvieron los controles SARLAFT.

☐ Se validó el calendario de reportes y se conservaron los radicados.

☐ Se presentó seguimiento a los órganos de administración y control.

Descarla la guia práctica

Planeación estratégica: ¿cómo queremos ver nuestra organización en 2030?

Planeación estratégica: ¿cómo queremos ver nuestra organización en 2030?

Planeación estratégica · Rumbo al 2030

¿Cómo queremos ver nuestra organización en 2030?

Amigos del sector solidario: lo que nos trajo hasta aquí no es necesariamente lo que garantizará nuestro futuro. Por eso la planeación estratégica empieza por una pregunta —y por un buen diagnóstico.

2030

Un plan debe comenzar por un diagnóstico: saber dónde estamos y de dónde venimos. A partir de ese análisis debemos revisar las expectativas, necesidades, capacidades y potencialidades de nuestra base social y de la propia organización. Con esa realidad podremos construir una nueva visión, reafirmar la que ya tenemos o actualizarla.

Hoy deberíamos estar pensando en el año 2030. ¿Cómo queremos que la organización sea percibida, vista y evaluada? Esa visión no puede construirse de manera aislada por un gerente o un pequeño equipo: requiere la participación de quienes lideran la organización.

Delegados Consejo de administración Junta directiva Comité de control social Comités de riesgos, crédito y bienestar Líderes de procesos Colaboradores Gerencia

El punto de partida

Se necesita una construcción colectiva de la visión. Todos necesitamos saber hacia dónde va la organización.

El bienestar del asociado es nuestra razón de ser

La misión de las organizaciones de economía solidaria está contenida, en buena parte, en su objeto social: contribuir al bienestar y a la calidad de vida integral del asociado, de su familia, de la comunidad y de nuestros colaboradores. Esa misión se desarrolla mediante productos, servicios y actividades concretas.

Por eso conviene revisar el portafolio actual y preguntarnos si lo que ofrecemos es realmente lo que el asociado de hoy requiere, demanda o espera. Si nuestros servicios no responden a sus expectativas, el asociado potencial no encontrará motivos para ingresar y el actual tampoco encontrará razones para permanecer.

La planeación estratégica debe ayudarnos a mirar no solo cuál es nuestro asociado de hoy, sino cuál será el del futuro:

¿Qué van a demandar los asociados en los próximos años?
¿Cómo querrán relacionarse con la organización?
¿Qué productos, servicios y canales van a necesitar?
¿Cómo queremos que nos evalúen en 2030?

Las expectativas y las formas de ver la vida están cambiando. La organización del futuro no se comienza a construir dentro de diez años: tenemos que empezar a prepararla desde ahora.

Tecnología sin perder la calidez humana

Muchas organizaciones todavía se apoyan en procesos manuales y posiblemente están dejando de aprovechar herramientas que han evolucionado rápidamente. La inteligencia artificial, la virtualidad, la automatización y la gestión documental permiten tener presencia los siete días de la semana, las 24 horas del día, llegar a distintos lugares del territorio y atender de forma simultánea más operaciones y solicitudes.

En eso debemos invertir: en conocer estas herramientas, entender cómo pueden servirle a la organización y desarrollar productos y canales que nos acerquen mejor al asociado.

Un equilibrio, no una renuncia

Podemos ser más ágiles y digitales sin dejar de ser cercanos. La tecnología y el trato humano pueden convivir.

No podemos seguir apagando incendios

La coyuntura es compleja: cambios en el entorno mundial, tensiones geopolíticas que pueden afectar el petróleo, el gas y la economía, y transformaciones nacionales relacionadas con el Gobierno, la seguridad, el empleo, el crecimiento, la institucionalidad y el tamaño del Estado.

Todo esto puede irradiarse hacia nuestro sector: los ingresos y el empleo de los asociados, el crecimiento de las organizaciones, la regulación aplicable y las obligaciones ante la Supersolidaria. No podemos permanecer todo el tiempo apagando incendios y reaccionando ante lo que va llegando. Tenemos que contar con un plan.

Planear es como organizar un viaje. Si queremos llegar a la costa, debemos sentarnos a pensar en los recursos, los tiempos, los responsables, los líderes y las estrategias que nos permitirán llegar de forma segura. Dar un paso en una dirección no es lo mismo que darlo en otra.

Un plan sencillo que todos puedan comprender

Además de definir las estrategias, necesitamos indicadores que nos permitan evaluar los resultados: aquello que no se mide no se puede controlar. Los indicadores muestran cuánto hemos avanzado y si las estrategias producen los resultados esperados; y necesitamos un mecanismo para evaluar el plan periódicamente y ajustarlo.

Existen muchas técnicas y metodologías, pero lo que queremos poner al alcance de las organizaciones solidarias es algo sencillo, práctico y comprensible. Si alguien pregunta cuál es la planeación estratégica de la entidad, deberíamos poder mostrar un documento corto y claro:

La anatomía de un plan estratégico claro

1
Misiónnuestra razón de ser
2
Visióna dónde vamos en 2030
3
Objetivosqué queremos lograr
4
Estrategiascómo lo lograremos
5
Indicadorescómo mediremos
6
Responsablesquién lidera cada frente
7
Presupuestoscon qué recursos
8
Plan de acciónqué hacer y cuándo

Debe ser un documento al alcance de todos, que pueda difundirse entre los asociados y permita que cada persona comprenda hacia dónde se dirige la organización.

28Agosto
Encuentro del sector solidario

Construyamos juntos el Plan Estratégico 2027–2030

Acompáñenos en esta reflexión. Entre más personas de la organización participen, mayor será la capacidad institucional para abordar el proceso, aportar ideas y construir colectivamente la visión. Están invitados:

Consejos de administración Juntas directivas Gerentes Contadores Revisores fiscales Jefes de procesos Comités de crédito, riesgos, control y bienestar social
Conozca más e inscríbase

La invitación

Tener una visión es el primer punto de partida. Aunque 2030 parezca lejano, desde el principio debemos tener claro hacia dónde encaminamos la organización.

Todos necesitamos saber para dónde va este barco.